Más de 40 Organizaciones no Gubernamentales internacionales, piden al presidente de México ser lo más transparente e inclusivo respecto a las negociaciones, informales y formales del G20 para evitar despegarse de la agenda planteada por la presidencia mexicana, responder únicamente a los intereses de este conglomerado de naciones y con ello afectar el crecimiento de los países en desarrollo.

En entrevista al término de la conferencia "La sociedad civil en el G-20 antes de la reunión de los ministros de finanzas", celebrada en la ciudad de México, Janna Rea, vocera de la organización Bond for International Development , expresó que el gobierno mexicano tiene una oportunidad para llevar al G20 al siguiente paso y encauzar la agenda de un rescate financiero considerando el impacto en la vida de la gente.

Al respecto, Carlos Zarco, director ejecutivo de Oxfam, México, explicó que la economía global no puede pensarse al margen del desarrollo de un país. No se puede volver a pensar en los rescates sin el impacto en la vida de la gente, ya que no puede pensarse la reactivación económica sin la creación de empleo y sin políticas claras de inclusión social. Ante ello, los organismos internacionales plantearon cuatro ejes temáticos que deben estar presentes en las discusiones; equidad, seguridad alimentaria, desarrollo y medidas anticorrupción. Todo ello, tomando en cuenta el impacto que puede tener al estilo de vida del Cambio Climático.

Respecto al crecimiento y equidad, Zarco explicó que la economía debe crecer con políticas muy claras de inclusión, creación de empleos, en donde los pequeños y medianos productores del campo puedan ser un motor claro del tema financiero.

Los temas de inversión en infraestructura, el llamado crecimiento verde, debe fincarse en el uso de energías alternativas, en la eliminación de subsidios combustibles fósiles y dar la fuerza necesarias para que desde sus propias prioridades y necesidades, gesten su modelo de desarrollo.

De acuerdo con zarco se requiere una mayor regulación al comercio de alimentos para situaciones mundiales que así lo exijan, tal como la sequía que se vive en el norte del país.

Uno de los mayores obstáculos para lograr una economía global sostenible y justa es la corrupción. Zarco afirma que el sistema financiero goza de absoluta opacidad, no hay información confiable y las malas prácticas del gasto público impiden un correcto abordaje a la eliminación de la pobreza .

En el caso mexicano, por ejemplo, Global Financial Integrity, a través del informe México: Flujos Financieros Ilícitos, Desequilibrios Macroeconómicos y la Economía Sumergida , calcula que durante el periodo 1970-2010, el total de los flujos financieros ilícitos de México se elevó a la 872,000 millones de dólares y tan sólo en 2007 el monto fue de 91,000 millones de dólares, cantidad similar al lo destinado por el gobierno mexicano para el rescate de la sequía que padece el país en el norte, citó Zarco.

Si no se combate de manera contundente en los gobiernos y gasto público, tenemos una llave permanente por donde se va el dinero para educación, salud, pobreza, etcétera , sostuvo Zarco.

Las economías emergentes, como México, tienen dos temas en paradoja, por un lado, mantienen niveles de crecimiento destacados y estos mismos países concentran casi la mitad de la pobreza mundial, sus grados de desigualdad social son profundos y estructurales. Ello sumado a los altos niveles de corrupción que existe, promueve que la riqueza que se produce, se quede en pocas manos.

Aún con los altos grados de corrupción, el mundo funciona pero si se detuviese la evación fiscal, los flujos ilícitos de dinero y la compra venta de favores, sin duda tendríamos grandes beneficios .

Por su parte, Janna Rea expuso que el tema a establecer en el G20 es que los países que lo integran tomen decisiones que no tengan un impacto negativo en los países en desarrollo. Necesitan tomar decisiones que permitan el crecimiento propio de las economías emergentes, para crear empleos y asegurarse que tengan un sistema de salud y educación. Entendemos que la agenda del G20 responde a la crisis global pero abogamos para que incluya a las economías en desarrollo, aseguró.