Los padres de los 42 normalistas desaparecidos desde el pasado 26 de septiembre en Igual, Guerrero, acompañados de estudiantes de otras escuelas se enfrentaron con militares del 27 batallón de Infantería.

Los normalistas arribaron hasta la sede de los militares en Iguala al señalar que hay indicios de que el Ejército participó en el crimen por lo que los manifestantes derribaron la puerta con un camión de carga y entraron al cuartel. En la confrontación resultaron varios heridos, aunque no de gravedad.

De acuerdo con la información, en las instalaciones había un grupo de militares listos para detener a las personas, por lo que los normalistas comenzaron a arrojar piedras y a agredir a los uniformados con palos.

Aproximadamente a las 14:15 horas la confrontación cesó, cuando los normalistas se replegaron hacia sus autobuses, los soldados se atrincheraron en la entrada del cuartel y en las calles aledañas llegó personal de la Policía Federal.

En los enfrentamientos, en los que cuatro personas resultaron con heridas no graves, los inconformes se replegaron y tomaron otro vehículo de cerveza cuyos envases vacíos fueron utilizados como proyectiles, mientras gritaban su acostumbrada consigna de "vivos se los llevaron, vivos los queremos".

A través de su cuenta de Twitter, un supuesto estudiante normalista de Ayotzinapa, Omar García ( @Omarel44), publicó una fotografía donde aparece golpeado culpando al 27 batallón.

De acuerdo con investigaciones de la Procuraduría General de la República (PGR) Federal, los jóvenes estudiantes habrían sido masacrados por integrantes del cartel de "Guerreros Unidos" e incinerados en el aislado basurero del vecino municipio de Cocula.

Hasta ahora sólo los restos de Alexander Mora, uno de los 43 estudiantes desaparecidos, han sido identificados mediante pruebas de ADN.

Con información de AFP

mrc