El coordinador saliente del Colectivo por la Transparencia, Tomás Severino, y José Luis Buendía, analista político e impulsor de la Ley de Acceso a la Información en el Distrito Federal, coincidieron en que la iniciativa en materia de transparencia que anunció Enrique Peña Nieto tiene limitaciones y riesgos.

Por ejemplo: falta de claridad en el mecanismo de selección de los comisionados -aumentar dos al IFAI- corre el riesgo de que no llegue el mejor calificado; además, podría generarse un reparto de cuotas entre los partidos o desde el Ejecutivo. Incluso se discutiría sin tener el cumplimiento total de las modificaciones al sexto constitucional del 2007.

En tanto, la comisionada presidente del IFAI, Jacqueline Peschard, informó que en su momento los comisionados exhibirán sus puntos de vista sobre las iniciativas de reformas en materia de transparencia, ante las comisiones dictaminadoras del Senado de la República. Actualmente, dijo, el IFAI entregó algunos documentos que le han sido solicitados por legisladores.

Para Tomás Severino, la pretensión de aumentar el número de comisionados en el IFAI es positiva, ya que la ampliación de las facultades así lo demanda; sin embargo, se deben detallar los requisitos para aspirar al encargo. Y es que recordó en el nombramiento de Gerardo Laveaga hubo inconformidades, porque no cubría el perfil requerido.

Se puede fortalecer mucho la manera de elegir a comisionados, hay voces que dicen que sería bueno la existencia de una tercia , mencionó el Severino. En su opinión la simple designación podría convertir el IFAI en un botín político.

Calificó a la iniciativa anunciada por Enrique Peña Nieto como una propuesta coja, pues aún esperamos que la ley se ajuste a la reforma del sexto constitucional, desde el 2007, y ya estamos en el 2010 y las adecuaciones siguen durmiendo el sueño de los justos .

En tanto, José Luis Buendía Hegewisch reconoció que al ampliar las tareas del IFAI se necesitarán más comisionados para desahogar los trabajos.

Mencionó que la propuesta tiene un largo camino, ya que las experiencias que tenemos de operaciones legislativas tan complejas es que se tardan mucho y la mayoría de los casos no llega a buen puerto .

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