El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró, en el encuentro denominado "Hacia un Sur-Sureste del Futuro: Pacto Oaxaca", en el Centro de Convenciones de Santa Lucía del Camino, que en este gobierno “no vamos a cometer ningún acto arbitrario en contra del sector privado“, por el contrario, se darán facilidades a la inversión, además de que se privilegiará la participación de empresas mexicanas en grandes proyectos como el desarrollo del Istmo.

Durante un encuentro con cúpulas empresariales y gobernadores de los estados del sur-sureste del país, aseguró que para impulsar la inversión privada se simplificará el pago de impuestos y reiteró que estos no aumentarán ni habrá nuevos gravámenes.

Asimismo, “no van a aumentar los precios de los energéticos, cuando menos este año y el próximo, hablo de gasolinas, gas y la luz” y para que haya seguridad en la inversión se respetará el Estado de derecho “que no había, había Estado de chueco”.

El apoyo a la inversión privada es uno de los cuatro eslabones para el crecimiento del país, junto al impuso a la economía popular, fomento a la inversión extranjera y el comercio exterior y proyectos estratégicos de desarrollo como el Tren Maya o las refinerías, enfatizó el Ejecutivo federal.

En ese sentido, destacó que el Corredor del Istmo, que unirá al Pacífico con el Atlántico, será uno de los más rentables y ya hay ofertas para llevar gas por ese corredor.

“Tenemos situación geográfica mejor que Panamá, de todas formas, aunque haya interés de países extranjeros nosotros queremos que el desarrollo del Istmo lo hagamos el sector público y los empresarios mexicanos, con la participación de las comunidades”, enfatizó.

Por otro lado, el mandatario destacó que existe preocupación por la problemática sobre el gas en la región, lo cual “se tiene que resolver para que no falte, de alguna u otra manera se va a resolver y pronto, es un compromiso”.

De acuerdo con el presidente, para lograr un crecimiento "horizontal" en el país se requiere rescatar el campo e impulsar el desarrollo del sur y el sureste, regiones abundantes en recursos naturales, pero en las que predomina la pobreza.

López Obrador refirió que la media de crecimiento en los últimos años es 2% anual, "pero no parejo", por el crecimiento asimétrico en las regiones del país.

"Ahora queremos que haya un desarrollo horizontal", expresó tras considerar que es un asunto de justicia, pues esta región se abandonó por muchos años.

López Obrador destacó que en inversión energética 90% de la misma se hará al sur-sureste del país y se trabajará en 22 campos petroleros "para acabar con la decadencia".