Los Coordinadores estatales de programas para el desarrollo de la Presidencia de la República no serán ni marca personal para gobernadores, ni amenazas en contra del federalismo; su misión es ir a colaborar con los gobiernos estatales y coadyuvar para tener mejores resultados en el ejercicio del presupuesto público, señalaron personajes que se perfilan para ocupar esos puestos.

Delfina Gómez Álvarez, quien se apresta a ser la coordinadora en el Estado de México, aseguró que esos funcionarios respetarán la figura de los gobernadores de cada entidad y buscarán trabajar de la mano con ellos.

“Pienso que los gobernadores tienen ese miedo de qué va a pasar, de si vamos a ser inquisidores y no, haremos lo que tengamos que hacer y señalaremos lo que tengamos que señalar, pero no surge de quererlos ir a arbitrar”, expuso.

Gómez Álvarez añadió que le queda claro que el gobernador es el representante, la autoridad del estado y “que tenemos que tener esa comunicación y esa relación”.

Desde su perspectiva, su trabajo consistirá en asegurar la transparencia y eficiencia de los recursos así como atender las necesidades de los ciudadanos, porque al haber intermediarios, no siempre llegan los recursos que envía el gobierno federal.

Por su parte, Rabindranath Salazar Solorio, quien podría ser designado para ir como coordinador en Morelos, destacó que Andrés Manuel López Obrador, pretende establecer una relación con los gobernadores de mucha coordinación, respetando el ámbito de sus competencias.

El también expresidente municipal de Jiutepec enfatizó que está claramente definida cuál es la responsabilidad de los gobernadores y la del gobierno federal así como la autonomía de los gobiernos de los estados.

Dijo que, en el éxito de la cooperación entre los gobiernos federal y estatales, mucho tendrá que ver la voluntad política de cada gobernador en turno. “Por nuestra parte, por supuesto que la hay totalmente”.

“Tendrá mucho que ver la visión y la capacidad de cada uno de los gobernadores, porque hay algunos que lo sienten como la competencia, como una amenaza”, expresó.

Mientras que Lorena Cuéllar, de Tlaxcala, señala que los coordinadores actuarán con la apertura necesaria para lograr una buena coordinación con los gobernadores. “Nos ha dado indicaciones el presidente electo de que estemos en toda la disposición de mantener contacto si así lo quieren los gobernadores”, explicó.

¿Es una figura para ponerles marca personal a los gobernadores?, se le preguntó.

“No, de ninguna manera; es para eficientar el recurso, para eficientar los programas y, desde luego, dar mejores resultados en coordinación con los gobiernos estatales”, respondió.

La figura atenta contra el federalismo: Coparmex

En tanto, líderes empresariales señalan que, si bien es plausible el hecho de reducir gasto público, lo importante es que no se generen cuellos de botella en los trámites que tienen que hacer los empresarios o sociedad en general ante instancias federales.

El presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Gustavo de Hoyos, dijo que, si bien respaldan la decisión del virtual presidente electo por generar ahorros “la ruta para buscar la eficiencia no es el nombramiento de un coordinador estatal, porque esto tiene un inconveniente político que va en contra del fortalecimiento del federalismo, en la medida en que se crearía una figura prácticamente equiparable a la del gobernador con un manejo en términos absolutos mayor que el propio gobernador”, manifestó.

Por su parte, el director general de la Cámara de la Industria de Transformación de Nuevo León, Guillermo Dillon Montaña, dijo que los empresarios “celebramos la intención de reducir el aparato del gobierno federal, pero no quisiéramos que la decisión de eliminar las delegaciones de las dependencias federales en los estados provoque una centralización”.