En su último Informe de Gobierno, el presidente Enrique Peña Nieto admitió que durante su mandato no logró garantizar la seguridad de la ciudadanía, frente al aumento de la violencia.

“Estoy consciente de que no alcanzamos el objetivo de recuperar la paz y la seguridad para los mexicanos en todos los rincones del país”.

Para hacer realidad este anhelo compartido por todos los mexicanos, señaló, se requerirá, sin duda, de un esfuerzo sostenido por largo tiempo, firmemente apoyado con recursos públicos.

Dijo que durante su administración se enfrentó a los grupos criminales, principalmente en las regiones donde mantenían control territorial, logrando disminuir sus capacidades.

Aseguró que durante los primeros años de su gestión se lograron disminuir los niveles de violencia.

“Sin embargo, ese mismo debilitamiento provocó el surgimiento de bandas criminales de menor tamaño, sin que existieran, en el ámbito local, las capacidades policiales necesarias para enfrentarlas con eficacia”, justificó.

En este sentido, Peña Nieto dijo que en noviembre del 2014 promovió una reforma constitucional para impulsar la creación de 32 policías “únicas, sólidas y confiables en las entidades federativas”.

“A pesar de que esta iniciativa no prosperó en el Congreso, sigo convencido de que el fortalecimiento de las policías locales es indispensable para lograr un auténtico Estado de Derecho”, dijo.

El ejecutivo federal reconoció a los integrantes de las Fuerzas Armadas y de las corporaciones de seguridad federales.