Gobernadores que integran la Alianza Federalista respondieron al presidente Andrés Manuel López Obrador que no pretenden dañar la investidura presidencial, romper con el pacto federalista, hacer politiquería ni ganar votos, por lo que pidieron nuevamente al Primer Mandatario una reunión para hablar sobre un nuevo pacto fiscal federalista.

Durante un conversatorio en la plataforma “Pensando en México”, los gobernadores de Jalisco, Enrique Alfaro, y de Chihuahua, Javier Corral, descartaron que la Alianza Federalista tenga un ánimo “rupturista” con el gobierno del presidente López Obrador.

Alfaro Ramírez admitió que los 10 mandatarios que integran la Alianza Federalista no han logrado explicar a la ciudadanía cuáles son los beneficios de lograr un nuevo pacto fiscal.

Aseveró que se trata de lograr un nuevo arreglo entre la Federación y los estados y municipios sobre la distribución de los recursos que obtiene la Federación por aprovechamientos. “Eso no significa abandonar la idea de nación, sino que pensamos que para que esto tenga futuro debe haber una revisión (al pacto fiscal)”, sostuvo.

Añadió que la relación fiscal data de la década de los años 80, y se dio en una realidad que ya no corresponde a los estados y municipios.

“No podemos los gobiernos enfrentar discusiones presupuestales sin condiciones de defendernos, recibiendo migajas de la autoridad federal”, dijo Enrique Alfaro, al sostener que si los mandatarios no encuentran las condiciones para un arreglo, tienen la opción de abandonar el pacto fiscal actual “sin ánimo rupturista”.

Planteó que no es que los gobiernos quieran más recursos, como afirma el presidente López Obrador, sino que la Federación “se queda con todo y luego lo reparte”.

Es una propuesta para discutir la Ley de Coordinación Fiscal. No significa que se quiera abandonar el principio de subsidiar a los estados más pobres. El problema es que la Federación siga agandallando los recursos”, expresó.

“No es ofender a la investidura presidencial. No hemos hecho otra cosa que pedirle una reunión para este tema”, afirmó el gobernador de Jalisco.

“Se necesita generar una revisión a fondo del régimen federal. Ese tiene que ser el eje de la discusión, y más amplio que sólo el tema fiscal. Sin embargo, este último tema es el que puede abrir la agenda. Si presentamos una serie de reformas (al Congreso federal) ¿qué pasará? ¡Nada! Abrir el debate con la discusión nos va a permitir poner sobre la mesa planteamientos para revisar a fondo el régimen federalista”, expuso.

Resaltó que el presidente López Obrador afirma que su gobierno no le debe nada a los gobiernos de los estados pero a Jalisco -reveló- le debe 750 millones del Fondo Metropolitano, así como recursos federales en materia de agua “y otros que ya no quiero poner como buzón de quejas”.

Enrique Alfaro dijo que los Gobernadores de la Alianza Federalista tienen que “jugarle al presidente en su chanca” mediante un diálogo con la ciudadanía.

Por su parte, el gobernador Javier Corral de Chihuahua dijo que en el país “estamos viendo un proceso en el que se pretenden restringir muchos actos de la vida democrática del país. Uno de los asuntos que se busca sofocar es el debate público”.  

Vivimos una concentración de los recursos como no lo habíamos visto en los últimos años en el país”, añadió.

Consideró que el gobierno federal está basado en una forma unipersonal de gobernar. “Lo que estamos viviendo es la reinstalación del presidencialismo mexicano que concentra recursos, facultades. También va a experimentar acciones metaconstitucionales, porque ese poder se lo permite”, alertó.

Y en ese marco cuestionó que la Federación haya abandonado la mesa de seguridad con su gobierno, lo cual calificó de un talante autoritario.

Corral Jurado negó que, como lo sostiene el presidente López Obrador, la intención de los Ejecutivos estatales sea afectar la investidura presidencial, hacer politiquería o ganar votos. “Lo único que hemos hecho es seguir su caminito, porque si alguien amagó con abandonar el pacto fiscal fue él como Jefe de Gobierno del DF. En el 2014 presentó una controversia constitucional (por este tema)”, refirió.

Javier Corral recordó que actualmente la Ley de Coordinación Fiscal establece una fórmula de 80-20 para el reparto de participaciones a estados y municipios. Dijo que un cambio positivo en materia federalista sería una fórmula de 70% para la Federación y 30% para estados y municipios.  

Puntualizó que la Alianza no sólo está en favor de modificar las reglas sobre qué estado recibe más y menos, sino también de reforzar las medidas de rendición de cuentas, que los gobiernos subnacionales incrementen sus ingresos propios y su capacidad económica.

Comentó que impulsar un nuevo modelo de coordinación fiscal debe cruzar la elección del 2021, sin importar “que se nos diga que queremos hacer politiquería”.  

“No es cierto que se atienda los estados más pobres, porque no sólo se trata de la inequidad con los estados que más aportan, es que tampoco es cierto que lo que le entregan a los estados con menores ingresos se está cumpliendo”, refirió.

Javier Corral admitió que los gobiernos subnacionales, a la par de impulsar un nuevo pacto fiscal, también deben trabajar en cómo licitar la obra pública de forma más eficiente y transparente, cómo redistribuir las participaciones y sobre todo llevar a cabo una campaña “de contraste, de diferenciación, porque inmediatamente el Presidente todo lo reduce a si esta en favor de él o en su contra; o en favor o en contra de la corrupción. Tenemos que ir explicando para qué queremos un nuevo federalismo, cuáles son las funciones más importantes que las regiones deben atender”.  

Finalmente, Salomón Chertorivski indicó que en este tema requieren buenos diagnósticos, para entender dónde están los nodos del acuerdo fiscal de la nación. “Y en esta época necesitamos un retrato del daño que está provocando la función centralista”, concluyó.

jorge.monroy@eleconomista.mx