Las plataformas de los candidatos a la Presidencia no presentan medidas focalizadas y etiquetadas para atender la violencia contra la población joven. En general, a este grupo se le vincula con temas educativos.

Andrés Manuel López Obrador atiende el problema desde la perspectiva de la falta de oportunidades; “la crisis de seguridad que se vive en el país es mucho más profunda y grave que un mero asunto de policías, narcotraficantes y delincuentes. Se trata de una crisis de valores y de convivencia marcada por el resentimiento social a causa de la pobreza y la falta de oportunidades, particularmente para los jóvenes, que se traduce en violencia”.

En el texto de 461 páginas la palabra “joven” aparece 110 veces. Para evitar su reclutamiento por parte de la delincuencia organizada, propone “trabajar en el fortalecimiento de los programas de prevención, la creación de empleos y la recuperación de los espacios públicos”.

En tanto, José Antonio Meade plantea “educación, trabajo o negocio propio para todos los jóvenes”.

En su plan para combatir la inseguridad, Meade sugiere que se haga “con un enfoque integral” y si bien expone seis puntos para llevar a cabo esta tarea, no puntualiza sobre vías de protección a la población joven.

Ricardo Anaya promete “la pacificación del país, con seguridad, respeto a los derechos humanos y justicia”.

En este apartado, va por “implementar programas de inclusión y atención para niños, niñas, adolescentes y jóvenes que viven en contextos y entornos de violencia”.

En la plataforma de Margarita Zavala, los jóvenes aparecen 15 veces, y se centra en promover condiciones laborales, educativas y valores.

En las iniciativas de Jaime Rodríguez para combatir la delincuencia, formula: “Se necesita un plan de acción elaborado por expertos en el que todos estemos unidos en un frente”; sin embargo, no aparece el término joven en este apartado.

Sobre el reciente caso de los estudiantes en Jalisco, la directora ejecutiva de Amnistía Internacional México, Tania Reneaum, señaló que es parte de un patrón de violaciones a los derechos humanos que ha afectado a todo México. “Con más de 35,000 personas desaparecidas, es fundamental que la candidata y los candidatos (...) hagan compromisos claros para evitar la repetición de este tipo de actos”, demandó.

Reneaum señaló que entre las acciones mínimas, destaca asegurar un sistema de búsqueda de personas desaparecidas robusto y autónomo, que cuente con recursos humanos y materiales suficientes.