Durante la actual emergencia sanitaria por el Covid-19, el periodismo y la libertad de expresión son necesarios para conocer las historias de la pandemia; esos dos elementos también son una “vacuna” para la sociedad, ya que en momentos de crisis se desestabilizan los sistemas democráticos, alertó el representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) México, Frédéric Vacheron.

Durante la webinar Pandemia, democracia y derechos humanos, organizada por la Unesco y el Tecnológico de Monterrey, Vacheron dijo que “la pandemia hizo prácticamente imposible que los periodistas salgan a la calle a reportear sin incurrir en el riesgo para su propia salud, enfrentando retos extraordinarios, que -sin embargo- lo hacen”.

Aseveró que toda sociedad debe tener un compromiso con la seguridad de los periodistas, pero es obligación del Estado garantizar la de los ciudadanos y hacer un esfuerzo adicional con aquellos que por su labor social incurren en riesgos también adicionales.

“La actual pandemia ha puesto especial acento sobre la importancia de la información de calidad, confiable y veraz en tiempo en que los rumores y la desinformación causan una desinfodemia de grandes dimensiones.

Durante el evento, los ponentes condenaron el asesinato -el sábado pasado en Sonora- del periodista Jorge Armenta, director de Medios Obson.

Inés Sáenz, vicepresidenta de Inclusión, Impacto Social y Sostenibilidad del Tecnológico de Monterrey, dijo que “la combinación de violencia y virus en el periodismo nos llama a cuentas a todos aquellos que defendemos y valoramos la libertad de expresión como un elemento indispensable para la vida democrática, porque ésta necesita información relevante, que separe claramente los hechos, de lo que no lo son”.

Por su parte, Jorge Ruiz del Ángel, director general adjunto de Recepción de Casos y Reacción Inmediata de la Unidad para la Defensa de los Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, dijo que durante el tiempo de la emergencia sanitaria se han presentado 44 casos de violencia hacia periodistas, desde el 31 de marzo, pero Adriana Ramírez, de la agencia CIMAC, dijo que son por lo menos 54 agresiones.

Edison Lanza, relator especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), se pronunció porque “no perdamos las libertades en este momento, y de ahí el rol del periodismo como quien informa sobre la evaluación de la enfermedad y la acción de los servidores públicos”.

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