Expertos consideraron que además de mantener y fortalecer las medidas para prevenir el aumento de contagios y decesos por Covid-19, México debe aumentar las dosis aplicadas de la vacuna contra el virus, así como restringir la apertura de comercios no esenciales, con el fin de limitar la propagación de la enfermedad.

Hasta este domingo, la Ciudad de México y el Estado de México registraban una ocupación hospitalaria superior a 80%, tanto en camas de atención general, como con ventilador.

Entrevistada por El Economista, la académica del departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNAM, Guadalupe Soto, consideró que si bien se prevé que lleguen más dosis de la vacuna contra el Covid-19, a la fecha, las adquiridas por México son insuficientes para lograr la inmunidad necesaria y reducir los contagios.

“Lo que conocemos como inmunidad de rebaño, por lo menos debería de ser 70% de las personas vacunadas. Considerando que somos alrededor de 126 de millones de personas en México, la cantidad de vacunas debe ser en millones, y si queremos alcanzar la inmunidad de rebaño poco antes de concluir 2021, diariamente se deberían vacunar entre 500,000 y un millón de personas”, explicó.

La académica sugirió que para controlar la contingencia sanitaria por SARS-CoV-2, las autoridades deben atender la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) mediante la cual se deben adaptar espacios específicos como hoteles u otras áreas para personas que presenten un cuadro clínico moderado o leve, y destinar los hospitales a las personas con un estado crítico.

“No tenemos un nivel de inmunidad suficientemente alto para liberar las actividades. Es necesario reconocer que la enfermedad va a permanecer durante varios años y debemos de estar conscientes que no se va a acabar con las vacunas, pero va a disminuir su propagación, y eso permitirá abrir más actividades económicas”, declaró.

Por su parte, el epidemiólogo del Hospital General Regional No. 1 Dr. Carlos MacGregor, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Rodrigo Ibarra, reconoció que el desarrollo del plan de vacunación ha mejorado, sin embargo, opinó que los establecimientos y comercios no prioritarios deben de cerrarse para observar una disminución real en la propagación del nuevo coronavirus.

“El semáforo cambió de rojo a naranja en algunos estados por la situación económica, pero sabíamos que la situación sanitaria no estaba mejorando. Se tuvo que haber mantenido en rojo unos días más para tener un mejor control de la pandemia. No se debe dar información falsa a la población”, sostuvo.

El especialista aseguró que México se encuentra preparado para atender las diferentes mutaciones que han surgido del nuevo coronavirus, e indicó que a nivel mundial se conoce poco sobre síntomas nuevos, por lo que las medidas de protección anunciadas desde el inicio de la pandemia deben mantenerse y cumplirse.

“En particular la Ciudad de México debe permanecer en rojo hasta que la ocupación hospitalaria disminuya y la detección de casos de manera oportuna se logre.

“Tras la segunda oleada de casos, empezaron a aparecer miles de pruebas rápidas y eso habla de que existe la forma en que se puede hacer la detección oportuna. El haber tenido la pruebas de detección rápida a tiempo nos hubiera servido, sin embargo, estaban limitadas y ahora se están realizando”, comentó.

marisol.velazquez@eleconomista.mx