El líder de los senadores del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Carlos Navarrete, adelantó que no descarta la posibilidad de ser considerado por el Diálogo para la Reconstrucción de México (DIA), como candidato presidencial en 2012.

Al mismo tiempo señaló que urge reconstruir la alianza entre los partidos del DIA e instalar un diálogo interno para replantear su alianza electoral "y su perspectiva de ir juntos hacia 2012".

Sin embargo, aclaró 'mi aspiración no parte de una ambición personal, y mi propuesta pretende contribuir a crear los mecanismos de diálogo y de confianza entre todos los actores de este agrupamiento político".

Precisó que el PRD, el Partido del Trabajo (PT) y Convergencia, que integran el DIA "tienen la obligación política de reconstruir su unidad y preparar su participación en los mejores términos" en los comicios presidenciales de 2012.

En enero de 2012 "debemos construir un mecanismo que evite una disputa interna desbordada por la candidatura presidencial, establecer parámetros para evaluar, sin una guerra civil interna, quién ha logrado concitar el mayor respaldo de las dirigencias partidarias", añadió.

Navarrete Ruiz indicó que para ello se debe replantear el diálogo con personajes como Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador, "y dar por terminada la etapa de diferencias y discrepancias que ha llevado a caminos diferenciados".

Adelantó que para disputar la candidatura para la Presidencia de la República, el DIA debe reconstruir la relación de alianza entre los partidos que lo conforman mediante el diálogo interno.

Es necesario llegar a un acuerdo político de las tres fuerzas del DIA para cerrar "filas con quien esté en mejor condición de representarlo para enfrentar al PRI y al PAN", insistió el legislador por Guanajuato.

Navarrete sostuvo que se requiere que la pluralidad política se mantenga y "que los partidos se equilibren en las gubernaturas y en el Congreso, pues al país no le conviene una regresión a los tiempos del partido hegemónico".

El PRD tiene la gran responsabilidad de mantenerse en la competencia política en varias entidades y "de contribuir a que el PRI no reedite la vieja etapa de un partido hegemónico que controlaba todo", aseveró.

'Las pretensiones de los dirigentes del PRI de regresar a los tiempos de "carro completo", de los triunfos absolutos, debe ser frenado por el bien de la pluralidad y libertades que hay en México", remarcó.

APR