Desde el inicio de la pandemia por Covid-19, en nuestro país se han registrado 19,768 contagios y 3,073 defunciones por el virus en personas que se reconocen como indígenas. La tasa de letalidad actual en este grupo de la población es de 15 muertes por cada 100 infectados y la mortalidad en 11.9 decesos por 100,000 habitantes.

De acuerdo con el Inegi, en México hay 25 millones 694,928 personas de pueblos y grupos originarios, lo que representa el 20.1% de la población total del país. Oaxaca (14.4%), Chiapas (14.2%), Veracruz (9.2%), Edomex (9.1%), Puebla (9.1%), Yucatán (8.8%), Guerrero (5.7%) e Hidalgo (5.0%), concentran la mayor cantidad de población.

En el Décimo Primer Informe Epidemiológico 2021 de Covid-19 en la población que se reconoce como indígena, la Secretaría de Salud federal (SSA) reveló que las tres primeras ocupaciones en casos de coronavirus en esa población fueron: el hogar, empleados y trabajadores de la salud. “Resulta particularmente que estos números continúen al alza, por lo que es necesario enfatizar las medidas de prevención dentro de los domicilios y en los lugares de trabajo”.

Yucatán, CDMX, Oaxaca, Edomex y San Luis Potosí, agrupan el 51.9% de los casos.

De las 3,073 defunciones reportadas, la mayoría se ubicaron en Yucatán, Oaxaca, Puebla, CDMX, Hidalgo y Edomex, con 510, 425, 270, 242, 223, 213 decesos, respectivamente. En su conjunto suman 62.7% de las muertes. La mediana de edad del total de las defunciones fue 65 años.

La SSA reconoció que durante la pandemia aumentaron las desigualdades preexistentes en las comunidades indígenas, ya que “experimentan un alto grado de marginación socioeconómica y corren un riesgo desproporcionado en emergencias de salud pública, debido a factores como falta de acceso a sistemas eficaces de vigilancia y alerta temprana y a servicios sanitarios y sociales adecuados”.

jorge.monroy@eleconomista.mx