El científico mexicano Leopoldo García Colín Scherer, fundador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), murió este lunes dejando una contribución intelectual única .

En un comunicado, la UAM destacó que el trabajo científico de García Colín Scherer es reconocido nacional e internacionalmente; ocupó la Cátedra J.D. Van der Waals en la Universidad de Amsterdan, Holanda, y fue miembro de la Academia de Ciencias del Tercer Mundo.

Por sus méritos como investigador fue merecedor de los premios de Física de la Universidad de Maryland, de Investigación de la Academia Mexicana de Ciencias, y Nacional de Ciencias y Artes de México.

El científico generó en México el surgimiento de una comunidad que se dedica a la investigación en el campo de la Física Estadística, fundamentalmente en la descripción de problemas en sistemas fuera de equilibrio termodinámico.

Sus aportaciones al conocimiento de la Mecánica Estadística, la Teoría Cinética de Gases y de Sistemas Fuera de Equilibrio Termodinámico se encuentran en más de 200 trabajos de investigación, cerca de una centena de artículos de divulgación y treinta libros.

Laboró como editor de la revista Journal of Non-equilibrium Thermodynamics; se desempeñó como árbitro de revistas como Physical Revie, y editó y compiló libros con varios autores como los volúmenes del Simposio de Contaminación Atmosférica del que fue impulsor.

Además fue pionero en la vinculación con la industria, formó parte del primer grupo de investigación en el Instituto Mexicano del Petróleo, entre otros.

En el marco del IV Encuentro en México de Física Matemática y Física Experimental, realizado en El Colegio Nacional, se rindió un homenaje al doctor García-Colín Scherer, en su 80 aniversario.

El año pasado recibió la Presea Lázaro Cárdenas, máximo reconocimiento que otorga el Instituto Politécnico Nacional (IPN) a sus alumnos y egresados más sobresalientes.

García Colín Scherer, fue un firme defensor de la figura de profesor-investigador como binomio indisoluble necesario para formar recursos humanos científicos de excelencia, tarea a la que dedicó 52 años de su vida.

mac