En México hay 52 millones de personas en situación de pobreza, pero también hay quienes se dan lujos de millonarios pese a que su sueldo no debería alcanzar ni para una tercera parte de lo que gastan.

En el sector gubernamental y en los sindicatos, los casos en los que puede presumirse corrupción o posible enriquecimiento ilícito se agravan y se cuestionan, pero se investigan poco y se castigan menos.

Con salarios de clase media, en México hay exfuncionarios que son más ricos que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama; que se dan lujos como los que alcanza a pagar el cantante Luis Miguel, o dan regalos con costos excesivos.

LOS MILLONARIOS DE LOS SINDICATOS

Elba Esther Gordillo, líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), porta trajes y accesorios cuya suma es superior a los 100,000 pesos.

Y va más allá de los lujos para ella y sus familiares. Suele dar regalos a los funcionarios. Al presidente Felipe Calderón le ha obsequiado hasta una pulsera de plata con siete aros; a la secretaria particular de Calderón, Aitza Aguilar, una bolsa de mano plateada, marca Black¬flow, y al exsecretario de Educación Pública, Alonso Lujambio, un suéter de lana Hermes.

La SEP le paga a Elba Esther Gordillo como maestra de primaria comisionada 71,808.92 pesos brutos al trimestre, de acuerdo con el detalle de la plaza que la misma Secretaría muestra en su página de Internet; es abiertamente conocido que vive entre Miami y México en casas propias y, frecuentemente, las revistas de sociales la toman de compras en tiendas como Chanel.

El líder del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), Martín Esparza, ha sido señalado por varias personas por actos de corrupción. La diputada Ivideliza Reyes alertó el año pasado que Esparza tienen un salario en nómina de 335.26 pesos diarios; es decir, 10,057 pesos al mes, pero solventa en Hidalgo su rancho Los Encinos, que tiene un lienzo charro, caballerizas, caballos traídos de Europa, criadero de gallos y salón de eventos.

También -dijo- es dueño de dos propiedades en el exclusivo fraccionamiento Quinta San Francisco. Hoy, Esparza es candidato plurinominal a la Cámara de Diputados por el Partido del Trabajo.

Mientras que el líder petrolero, Carlos Romero Deschamps, se da lujos en yates como los que paga el cantante millonario Luis Miguel. Lo curioso es que el Secretario General del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana percibe un sueldo mensual de 24,633 pesos como motorista de Pemex.

Los yates del padre son equivalentes a los lujos de sus hijos: viajes exclusivos para la hija y un Ferrari Enzo valuado en 7 millones de dólares para el hijo (cuenta el reportero Carlos Loret de Mola).

Gustavo López Montiel, investigador político del Instituto Tecnológico de Monterrey, expuso que los trabajadores sindicalizados no pueden ser sujetos de enriquecimiento ilícito a menos que éste se haya dado a partir de recursos públicos.

Pero ellos no usan formalmente recursos públicos, sino cuotas de trabajadores que pertenecen a sus filas sindicales que de alguna manera son recursos privados, por lo tanto, no son sujetos de auditoría , argumentó.

Destacó que al tener muchas cuotas que administrar, es confuso determinar si los recursos de los líderes sindicales son propios o del sindicato.

Como administran muchos recursos no tienen mecanismos de control muy elaborados. Los sindicatos no son sujetos de la ley de transparencia ni son sujetos de control de muchos mecanismos que tiene la administración pública, por eso tampoco se puede saber si hay desvíos monetarios o no , precisó.

EN EL GOBIERNO

No sólo los sindicatos han incubado a varios personajes con riquezas dudosas. Los casos de políticos con sueldos modestos y vidas de millonarios saltan; para muestra, un botón.

El extesorero de Coahuila, Javier Villarreal, es tres veces más rico que Barack Obama, presidente de Estados Unidos, una de las naciones más poderosas del mundo.

Villarreal tiene una fortuna calculada en 30 millones de dólares, amasada a costa de ilícitos, pues su sueldo en el gobierno de Coahuila era de 92,000 pesos al mes. Sus propiedades en Texas, Estados Unidos, son del conocimiento público, como también lo son las del exgobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington. Ambos exfuncionarios tienen una investigación por diversos cargos, además de sus compras inmobiliarias en Texas.

Yarrington usó el sistema financiero de Estados Unidos para tejer una red inmobiliaria en Texas y también buscó lavar dinero recibido del narcotráfico.

De acuerdo con el estudio México: flujos financieros ilícitos, desequilibrios macroeconómicos y la economía sumergida , de Global Financial Integrity, los centros financieros extraterritoriales, conocidos como paraísos fiscales, y los bancos de los países desarrollados son los principales puntos de absorción de los flujos financieros ilícitos de países en desarrollo.

Explica que los bancos tienen lagunas de información que complican el análisis de la absorción de los fondos ilícitos.

TRANSPARENCIA CONTRA LA CORRUPCIÓN

LICITACIONES, EL AGUJERO EN EL BOLSILLO

El director general de Transparencia Mexicana, Eduardo Bohórquez, comentó que es difícil rastrear el dinero público que va a los bolsillos de unos cuantos porque la corrupción no es un crimen pasional que espontáneamente se da, sino un crimen planificado en el que intervienen contadores, abogados, ingenieros financieros y especialistas.

Hay mucha gente que es profesional alrededor de un acto de corrupción , advirtió, lo que establece los riesgos y oculta evidencias.

Bohórquez dijo a El Economista que un foco rojo en materia de desvío de recursos en el gobierno son las licitaciones, pues es el punto en el que se pueden dar los sobornos entre el sector privado y el sector público para hacer negocios.

Se estima que en un año, tan sólo el gobierno federal debe de comprar bienes y servicios al sector privado mexicano o internacional por alrededor de 100,000 millones de dólares. Lo que abre la puerta a muchos riesgos , explicó.

Además, opinó que las auditorías no detectan corrupción, sino desviaciones de la aplicación de la norma.

Los costos a causa de la corrupción en México son muy altos , argumentó el Director de Transparencia Mexicana, pues tan sólo los hogares al año gastan 32,000 millones de pesos en sobornos y las empresas invierten entre 15 y 17% de sus costos para este delito.

Pero el costo más elevado es en torno de los funcionarios, ya que no sólo se desvían recursos, sino que el país es víctima de las malas decisiones que toma una persona por atender los intereses personales, explicó.

Para Eduardo Bohórquez, no es casualidad que los candidatos a la Presidencia de la República hablen tan abierta y decididamente en contra de la corrupción.

Los candidatos saben cosas, han visto cosas, han tenido que soslayar a compañeros de partido y sus aventuras (...) Todos los candidatos a la Presidencia dejaron claro que la corrupción es un obstáculo de desarrollo del país , afirmó.

Comentó que aunque parezca una verdad de Perogrullo, no hay fórmula más efectiva contra la corrupción que conocer el origen de los recursos y el destino de los mismos.

tania.rosas@eleconomista.mx