Washington.- La visita del vicepresidente Joe Biden a México refleja el nivel de importancia que Estados Unidos asigna a México y reafirma el interés de continuidad en la cooperación al margen del desenlace electoral, coincidieron hoy expertos.

La administración Obama envió con la visita un mensaje simbólico de que valora una política de Estado con México, que no tiene favoritos y no intervendrá en su proceso político, dijeron a Notimex expertos de la relación bilateral como Andrew Seely, George Grayson y Maureen Meyers.

"A pocos países Estados Unidos manda a su vicepresidente a reunirse con los candidatos presidenciales. Eso muestra que México tiene un lugar importante en los cálculos del gobierno", dijo el director del Instituto México del Centro Woodrow Wilson, Andrew Seely.

"La visita muestra respeto a todas las fuerzas políticas y que Estados Unidos pone la continuidad y la relación entre los dos países por encima del gobierno o de la administración en turno", destacó.

Seely consideró que demuestra también una madurez de Estados Unidos, toda vez que aunque solo uno de los tres partidos ganará las elecciones de julio, es importante tener una relación con todos porque pueden ser el "fiel de la balanza" en asuntos legislativos.

Biden se reunió durante su visita a la ciudad de México con el presidente Felipe Calderón y por separado en orden alfabético con Andrés Manuel López Obrador, del PRD; Enrique Peña Nieto, del PRI, y Josefina Vázquez Mota, del PAN.

George Grayson, un experto en temas mexicanos del College of William and Mary y autor de varios libros y monografías sobre México, coincidió en que la visita de Biden es importante por su simbolismo.

"Biden se condujo impecablemente, dejando en claro que Estados Unidos trabajará con quien quiera que gane las elecciones del primero de julio", señaló en entrevista.

"La reunión de Biden con el presidente Calderón y con los candidatos presidenciales fue una importante señal de que México no ha salido del radar de Washington (...) que Washington es parejo y no tiene favoritos en esta carrera", manifestó.

En ese sentido, Grayson consideró lógico que, dada la cercanía de las elecciones presidenciales mexicanas, el viaje vicepresidencial no estuviera diseñado para lidiar con asuntos concretos pendientes de la agenda binacional.

Para Maureen Meyers, directora del Proyecto México de la Oficina de Washington para América Latina (WOLA), fue importante que Biden pusiera en claro que Estados Unidos no intervendrá en los comicios mexicanos de julio venidero y que trabajará con quien resulte electo.

"Ultimamente Estados Unidos ha sido atacado en la región por percepciones de intervención en ciertos países, en particular Honduras (...); por ser uno de los primeros países en apoyar a (el presidente hondureño) Porfirio Lobo, mientras muchos países dudaban de su legitimidad", ejemplificó.

Meyers sostuvo que la declaración de neutralidad política de Biden fue importante para despejar cualquier duda sobre si Estados Unidos tiene favoritos en las elecciones de julio, especialmente dado el alto nivel de cooperación bilateral.

Estados Unidos y México mantienen la continuidad de la Iniciativa Mérida, a través de la cual se han aprobado unos 1,500 millones de dólares. La petición presupuestal para el año fiscal 2013 incluye unos 240 millones de dólares adicionales.

Para Seely, cuyo Instituto México se ha convertido en paradero de políticos mexicanos que visitan Estados Unidos, la visita mostró además que el vecino aparece alto en la lista de países en paz relevantes para Estados Unidos, al lado de China o Reino Unido.

"México ha logrado un lugar como parte importante, como parte fundamental de la política exterior de Estados Unidos, donde hay mucha atención de alto nivel a México que no se da a países que no están en guerra", enfatizó Seely.

Grayson hizo notar que la visita de Biden a la Basílica de Guadalupe tuvo también un simbolismo de otro tipo: mostrar a los electores católicos de Estados Unidos que los demócratas también mantienen sus valores.

MIF