Washington.- La economía mexicana no es enemiga de los trabajadores estadounidenses, declaró este miércoles el presidente Felipe Calderón ante empresarios en la Cámara de Comercio de ese país, durante su visita de Estado en Washington.

"Me gustaría cambiar la percenidenses, a los que invitó a invertir en su país.

"Me gustaría cambiar esa percepción: México no es enemigo, sino un amigo, un aliado", añadió Calderón.

El presidente mexicano, invitado por el presidente Barack Obama a realizar una visita de Estado, confesó también que le gustaría ver como el gobierno estadounidense "se da cuenta que la integración (económica) es la solución".

Más de seis millones de empleos fueron creados en Estados Unidos gracias a la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), según un estudio de la Cámara de Comercio estadounidense divulgado la semana pasada.

"No me gusta ser el presidente que ve cómo los mexicanos quieren cruzar la frontera" para trabajar en Estados Unidos, reconoció Calderón.

Unos 7 millones de mexicanos viven ilegalmente en Estados Unidos, según cálculos no oficiales.

"No creo que sea bueno para nuestros pueblos" en México, añadió.

La única solución, reconoció Calderón, es promover el crecimiento económico en el interior del país.

Del lado estadounidense, "el gobierno y el Congreso deben tomar los pasos que sean necesarios para que la libertad rinda sus frutos", explicó.

México mantiene un largo contencioso con Estados Unidos a causa de un programa experimental que permitía desde 2007 el paso de camiones mexicanos hacia el interior del país.

Desde la suspensión del programa hace poco más de un año por parte del Congreso, dominado por los demócratas, el gobierno Obama asegura que está intentando proponer una alternativa.

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