Con cuatro años en el escenario político nacional, tiempo durante el cual participó en dos elecciones para renovar la Cámara de Diputados, una para elegir senadores y una para designar al presidente de la República, el Partido Encuentro Social (PES) está en riesgo de perder el registro. 

De acuerdo con la interpretación del INE, para que un partido conserve el registro basta con que en una de las tres elecciones federales (de presidente, de senadores o de diputados federales) obtenga 3% o más votos.

Según los datos de los cómputos finales de las elecciones del 1 de julio pasado, el PES en ninguna de las tres alcanzó 3% de la votación.

En el proceso electoral del 2015, su primera incursión en el ámbito federal, obtuvo el equivalente a 3.50% de los votos y, aunque no ganó en distrito, obtuvo una bancada de ocho diputados, todos plurinominales, a la que luego se le sumaron tres para quedar con 11. No tiene senadores, porque los actuales fueron electos en el 2012 y el PES surgió en el 2014 y participó por primera vez en una elección en el 2015.

Por la misma razón, sólo ha participado en una elección de presidente, la del pasado 1 de julio en la que fue en alianza con el PT y Morena, a pesar de que tienen una plataforma opuesta.

El PES tiene su origen en organizaciones cristianas con una orientación política de derecha, mientras que el PT y Morena se asumen como partidos de izquierda.

Del 2014 a la fecha, ese partido recibió transferencias del gobierno federal por más de 606 millones de pesos.

En sus cuatro años de vida, sólo ha tenido un dirigente nacional, Hugo Eric Flores Cervantes.

Tiene sus antecedentes a principios del siglo actual en Baja California y actualmente tiene presencia en 28 estados, pero perderá su registro estatal en la mitad, debido a los malos resultados en la elección del domingo pasado.

Se ha manifestado en contra de la legalización del aborto, el consumo de mariguana y la eutanasia.

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