Marisol Tapia, madre del niño Brandon Giovanny que murió en el desplome de la Línea 12 del Metro, presentó ante la Secretaría de la Contraloría de la Ciudad de México una denuncia contra funcionarios y exfuncionarios del gobierno capitalino por actos de acción u omisión en la construcción y mantenimiento de las instalaciones.

En el escrito pidió investigar a la actual jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo, así como a sus predecesores Marcelo Ebrard y Miguel Mancera; también a otros funcionarios capitalinos como Mario Delgado y Jesús Orta Martínez de gobiernos pasados. Aparte, a los directores del Metro: Hiram Almeida, Enrique Horcasitas, Joel Ortega, Jorge Gaviño y la actual titular Florencia Serranía.

También pidió analizar responsabilidades del exauditor Superior de la Federación, Juan Manuel Portal; al exprocurador General de la República, Jesús Murillo Karam, así como a las empresas ICA Alstom Carso, Grupo Colinas de Buen, SYCSA y TSO.

Acompañada por su abogado, Teófilo Benítez, la señora Marisol Tapia responsabilizó a los denunciados de cualquier agresión u atentado en su contra.

Acusó al gobierno que encabeza Sheinbaum de retrasar la localización del cuerpo de su hijo, al grado de que tuvo que solicitar una alerta de búsqueda luego del desplome de un tramo de la Línea Dorada del Metro.

La señora Marisol Tapia pidió la remoción de la directora del Metro, Florencia Serranía, para no entorpecer las denuncias que la involucran, y negó cualquier intención política detrás de la denuncia. También dijo que llegará hasta las últimas consecuencias para que la muerte de su hijo no quede impune.

“Marisol no tiene interés en ningún peso, sino en hacer justicia, no quiere que la situación quede impune”, expresó el abogado Teófilo Benítez.

Asimismo, el sábado pasado, familiares de otras de las 26 víctimas presentaron una denuncia colectiva con la que se busca la reparación a los afectados por esta tragedia.