Terminar con el régimen presidencialista, dotar de nuevas atribuciones al Congreso de la Unión, un Poder Judicial cercano a la gente, así como un renovado federalismo son algunos de los temas que se compromete a impulsar en materia política el candidato del Movimiento Progresista, integrado por el PRD, PT y Movimiento Ciudadano, a la Presidencia, Andrés Manuel López Obrador.

En el apartado sobre Reforma del Estado, Gobernabilidad Democrática y Nueva Constitucionalidad de la Plataforma Política del tabasqueño, se hace un diagnóstico sobre la situación que guarda el país en la materia.

Refiere que el régimen político actual enfrenta un desfase entre una estructura caduca y rebasada y una ciudadanía que en forma creciente quiere ejercer sus derechos, por lo cual es necesario construir los espacios y las dinámicas institucionales para procesar las diferencias y convertirlas en acuerdos en un marco de pluripartidismo y poder compartido.

Antes -plantea- la decisión de una persona echaba a andar todo el engranaje, ahora los contrapesos formales pasaron a ser reales, los medios de comunicación han ganado independencia y poder, los gobernadores ejercen plenamente sus facultades, la sociedad civil y sus organizaciones se han multiplicado.

Sin embargo, asegura que las estructuras del viejo régimen se mantienen a pesar de que son inoperantes para enfrentar los grandes problemas nacionales. Su obsolescencia sólo produce y amplía los índices de inseguridad pública, corrupción, impunidad, desigualdad, exclusión social, pobreza y deterioro del tejido social.

Destaca que la alternancia en el Poder Ejecutivo no se tradujo en el desmantelamiento de la estructura clientelar y corporativa del régimen anterior. Por ello es necesario el cambio de las instituciones, mediante un nuevo equilibrio de poderes.

CONSTRUCCIÓN DE UN NUEVO RÉGIMEN POLÍTICO EN MÉXICO

Concretamente planteó terminar con el régimen presidencial, acotando las facultades que tiene el Jefe del Ejecutivo y darle nuevas atribuciones al Congreso en la conformación y supervisión del gobierno.

El candidato se compromete a llevar a cabo las reformas legales necesarias para que el Presidente de la República se someta al principio de revocación del mandato. Propone que al cumplirse tres años, se haga una consulta para que la gente decida si continúa o no en su cargo.

El abanderado se manifesta por abrir un espacio de confluencia entre fuerzas económicas, políticas y sociales para definir y construir las bases del nuevo régimen político y proceder a las reformas necesarias para establecerlo. Sea que se opte por el gobierno de gabinete, el semipresidencialismo o el parlamentarismo; en cualquier caso, el objetivo es establecer mecanismos que propicien la conformación de coaliciones de gobierno y mayorías legislativas estables que contribuyan a la gobernabilidad.

López Obrador pretende también promover una ley de partidos políticos que los consolide como órganos de interés público, responsables frente a la sociedad y que establezca sus límites y obligaciones en el ejercicio de la representación popular.

Ello permitirá acotar la injerencia de los consejos y tribunales electorales en la vida interna de los partidos políticos. También propone concluir la reforma política del Distrito Federal, garantizando a la entidad y a sus ciudadanos los mismos derechos que los del resto del país sin demérito de su calidad como capital de la República y sede de los poderes federales.

El renovado federalismo no debe traducirse en el poder ilimitado de los gobernadores, recalca.

COMPROMISOS DE CAMPAÑA

  • Terminar con el régimen presidencialista, acotando las facultades del Presidente de la República.
  • Otorgarle nuevas atribuciones al Congreso de la Unión en la conformación y supervisión del gobierno.
  • Darle al Congreso de la Unión facultades para promulgar leyes en caso de que, una vez agotado el proceso legislativo, el Ejecutivo no lo haga.
  • Someter al Presidente de la República al principio de revocación de mandato cada tres años.
  • Fortalecer las atribuciones de los municipios.
  • Establecer mecanismos que propicien la conformación de coaliciones de gobierno y mayorías legislativas estables que contribuyan a la gobernabilidad democrática.
  • Reformular la asignación de diputados de representación proporcional para eliminar la sobrerrepresentación y subrepresentación.
  • Promover una ley de partidos políticos que los consolide como organismos de interés público y que establezca sus límites y obligaciones en el ejercicio de la representación popular que desempeñan.
  • Eliminar el secreto bancario en relación con el manejo de los partidos.

DE PERFIL

Nació en Tepetitán, municipio de Macuspana, Tabasco,

en 1953.

Es licenciado en Ciencias Políticas por la UNAM.

Se ha desempeñado como:

  • Director del Instituto Indigenista de Tabasco.
  • Presidente del PRD.
  • Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

diego.badillo@eleconomista.mx

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