El presidente Andrés Manuel López Obrador informó que armas de la Guardia Nacional robadas en la presa La Boquilla, Chihuahua, durante las manifestaciones del año pasado, fueron decomisadas recientemente a delincuentes de Jalisco.

“Hace poco, hace como 20 días, hay un decomiso de armas en la costa de Nayarit, limítrofe con Jalisco, por Puerto Vallarta, por Las Varas, por ahí, y se decomisa armamento y resulta que se encuentran armas de la Guardia Nacional que se habían sustraído en la presa La Boquilla. O sea, no puede uno ser tan categórico, pero en el movimiento de Chihuahua había gente vinculada con los que operan en Jalisco, en la delincuencia, del grupo de Jalisco”, afirmó.

En septiembre del año pasado, inconformes con la extracción de agua en la presa La Boquilla para que el gobierno federal pudiera cumplir con compromisos establecidos en el Tratado de Límites y Aguas con Estados Unidos de 1944, pobladores y agricultores tomaron el control de la presa, cerraron las compuertas y expulsaron a cientos de elementos de la Guardia Nacional que la resguardaban.

Luis Rodríguez Bucio, comandante de la Guardia Nacional, reconoció entonces, desde Palacio Nacional y en presencia de López Obrador, el asesinato de una mujer, Jessica Silva, a manos de un soldado, hecho que calificó como “un desgraciado y lamentable accidente”; denunció que los inconformes se llevaron armas y granadas de la corporación policial.

El mandatario mexicano relató ayer que aquella vez “el comandante de la zona militar actuó de manera muy responsable porque, en vez de reprimir, porque había soldados y había elementos de la Guardia Nacional en la presa, decidió no enfrentar a la multitud.

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