México asiste a una elección inédita, no sólo por la concurrencia de procesos y el número de cargos en juego, sino por los altos niveles de inseguridad, el ambiente de exacerbada polarización y el elevado grado de intolerancia del gobierno y su partido a las decisiones de las autoridades electorales planteó Lorenzo Córdova Vianello.

Entrevistado a prácticamente una semana de las elecciones para renovar la Cámara de Diputados, 15 gubernaturas, 30 Congresos estatales y 1,923 presidencias municipales, destacó las lecciones que ha dejado para el Instituto Nacional Electoral (INE) el proceso electoral en marcha.

Primero enunció la fortaleza institucional producto de un proceso de evolución gradual, a través de las distintas reformas electorales que han ajustado sus reglas y las de la democracia en el país.

Posteriormente señaló la cohesión de los integrantes de ese organismo colegiado, particularmente ante las amenazas contra el INE.

Córdova Vianello afirmó que si bien la polarización política es normal, en periodos de elecciones, lo que ocurre ahora es su exacerbación. “Lo que sí es una novedad, es el grado de intolerancia que estamos viendo”.

Expuso que si bien, en el pasado reciente, había ataques y descalificaciones contra las instituciones, lo que nunca había ocurrido es que pasaran sin alguna consecuencia.

Concretamente se refirió a las expresiones reiteradas en las últimas semanas, en el sentido de que “el INE debe morir”, que debe ser exterminado, en boca de empresarios muy cercanos al gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

El consejero presidente del INE aseveró tajante que todos deberíamos de preocuparnos frente a cualquier amenaza a la democracia y sus instituciones.

Una amenaza es una situación que no debería existir en un contexto de democracia, porque ésta lo que supone es una libre convivencia respetuosa, con base en ciertas reglas predefinidas entre personas y organizaciones que, eventualmente piensan distinto.

Recalcó que un ambiente democrático no significa uniformidad de pensamiento, sino el respeto tolerante entre actores que no necesariamente coinciden. Incluso que pueden tener divergencias exacerbadas.

Para el funcionario electoral, lo relevante es respetar los valores democráticos como la libertad, la igualdad y la tolerancia.

En franca referencia a las amenazas hacia su persona por parte del exaspirante a la candidatura de Morena al gobierno de Guerrero, Félix Salgado Macedonio, mencionó que llama la atención “cuando alguien te dice que si decides en un sentido determinado te van a hacer no precisamente una visita de cortesía a tu domicilio particular. Esa es una conducta inaceptable en un contexto democrático”.

Lo importante, abundó, es que la violencia es la negación de la democracia.

Recalcó que, pese a episodios como ese, el INE no está contrapuesto con nadie y nunca va a caer en una provocación, particularmente cuando vienen de actores políticos que lo que pretenden es construir una narrativa que busca vender la idea de que los órganos electorales están sesgados. “Eso es una falsa narrativa, una trampa discursiva”.

Incluso relató que, “para desenmascarar esa trampa”, basta mirar que el INE y las reglas que hoy aplica, son las mismas con las que durante los últimos seis años le han levantado la mano a quien ha resultado con el respaldo popular en las elecciones.

“Yo esperaría que los actores políticos se atemperaran y eso no quiere decir que claudiquen en sus posturas políticas, indicó.

El consejero recalcó que a nadie le ayuda el ambiente de crispación, sobre todo porque una vez celebrados los comicios vendrá el día después. El 7 de junio México va a despertar y en este país lo conformamos todos con nuestra diversidad y todos nuestros problemas van a estar ahí.

Tenemos una precaria cultura democrática, señala

En ese sentido dijo que en México tenemos una muy precaria cultura política y un precario compromiso democrático que lleva a distintos partidos a no aceptar cuando pierden elecciones.

Citó al expresidente español Felipe González al plantear la importancia de la aceptabilidad de la derrota como una de las condiciones para el funcionamiento de la democracia.

Indicó que en México tirios y troyanos, a lo largo de la historia, han dicho que no han perdido, sino que les han robado las elecciones.

Dijo que entre lo novedoso del proceso en marcha destaca que el presiente Andrés Manuel López Obrador  ha reunido alrededor de 13 denuncias por su presunta intromisión en las elecciones. Nunca un jefe del Ejecutivo federal en el país había acumulado tantas.

Por otra parte, el consejero presidente expuso que en lo que va de la actual administración federal, si bien el INE no ha podido establecer una buena comunicación con el presidente Andrés Manuel López Obrador, sí lo ha logrado con diversas dependencias con las que mantiene una estrecha coordinación en temas comunes.

“Finalmente organizar una elección es una responsabilidad de un órgano del Estado, que es autónomo, pero que requiere del trabajo coordinado con diferentes instancias de gobierno. La comunicación con el gobierno es fluida; con el presidente no, pero con los demás sí”.

En términos de resultados dijo que calificaría esa coordinación con un 7.5 en una escala del uno al 10.

Córdova llamó a cuidar a la democracia y sus instituciones y dijo que si se pretenden hacer reformas al marco legal e institucional electoral sea incluyente y consensuada y después de un diagnóstico serio de para qué se quiere.

En su opinión, el discurso de la reforma electoral se debe entender más bien en el contexto de las campañas.

Luego de recordar que constitucionalmente no es posible cambiar las reglas que rigen las elecciones en periodos electorales y el actual concluye a finales de agosto, mencionó que los temas calientes como las reformas electorales deben hacerse en tiempos fríos.

El próximo fin de semana serán las elecciones, el árbitro luce preparado, bien y de buenas.

kg