El punto de partida para enfocar cualquier esfuerzo que busque cambiar la estrategia que se ha llevado a cabo en los últimos dos sexenios en materia de seguridad tiene que partir de las realidades locales y regionales, que son muy diversas en todo el país, aseveró el coordinador del Programa de Seguridad de México Evalúa, David Ramírez.

En entrevista explicó que a partir de ahí es posible empezar a construir soluciones que sean sustentables, sostenibles y de largo plazo para todos los ámbitos de la tarea que implica ofrecer seguridad pública: población carcelaria y reinserción, policías, procuración e implementación de justicia y prevención del delito.

Destacó que la criminalidad y la ilegalidad en el país son muy diversas y responden a factores contextuales muy fuertes, así que la única manera de atender a ello es acercándose a la dimensión local y regional.

Eso no quiere decir que este tipo de fenómeno no sea influido por factores internacionales como la operación de redes criminales internacionales, aclaró.

Se ha privilegiado lo punitivo

Ramírez planteó que las estrategias para tratar de generar condiciones de seguridad en el país, implementadas durante el sexenio actual y el anterior, optaron por una estrategia punitiva, coercitiva, de uso de mano dura y teniendo como principal protagonista las fuerzas armadas, ya sea en presencia física o transportando la doctrina militar hacia las fuerzas policiacas.

Sin embargo, el mayor problema fue que ambas administraciones no tomaron en cuenta la dimensión local del problema para alimentar sus estrategias.

La estrategia que nosotros esperamos para el próximo sexenio tiene que estar por encima de lo local hacia lo nacional.

Ya tenemos varios ejemplos de que las estrategias desde lo federal hacia lo local no han funcionado por diversas razones, principalmente porque no ha ayudado a que los municipios, que es la unidad básica del Estado mexicano, salgan fortalecidos.

Enfatizó que eso no quiere decir que sean las policías municipales las que se encarguen de hacer frente a las grandes organizaciones de narcotraficantes o a cualquier banda del crimen organizado, pero sí tienen una parte fundamental en la cadena de seguridad que va desde lo local a lo federal.

Si estamos pensando en una estrategia nacional sostenible que pueda funcionar a largo plazo, necesitamos forzosamente considerar en la ecuación a municipios con capacidades institucionales bien desarrolladas.

Mientras no se tenga eso va a ser muy complicado. Eso pasa no sólo por el empoderamiento de las policías municipales, sino por su profesionalización.

Mando único borraría policías municipales

Sobre la propuesta de establecer mandos únicos policiacos en las entidades dijo que parte de las tensiones que están viviendo los municipios en materia de seguridad se manifiesta en ese debate, así como en el tema de la recientemente aprobada Ley de Seguridad Interior.

El riesgo que nosotros vemos con la propuesta de mando único es que está intentando borrar el lugar y la función que ocupan las policías municipales, incluso suponiendo que una policía estatal va a tener la capacidad de llevar a cabo las labores de una policía estatal y además una municipal que son muy distintas. “Nosotros en México Evalúa estamos a favor de un mando mixto, donde las dos instancias puedan convivir con la federal y haya estrategias de apoyo cuando sean necesarias con protocolos muy bien diseñados”.

Sobre la Ley de Seguridad Interior dijo que abona a la erosión de las capacidades institucionales de los municipios en seguridad.

Ante las voces que destacan la posición de debilidad institucional de los municipios indicó que al apostarle a las policías municipales el problema es que si se tiene una instancia debilitada la solución no debe ser amputarla; en este caso, si la amputas, te quedas sin la base de todo el sistema.

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