Al reconocer que la parte más difícil de la epidemia del coronavirus está por llegar a México, el presidente Andrés Manuel López Obrador defendió que hubo una decisión de dejar la conducción de toda la estrategia sanitaria a médicos especialistas y científicos, a los cuales consideró “eminencias con vocación social”.

Durante su informe trimestral de gobierno y la presentación de un plan de reactivación económica por el Covid-19, el mandatario aseguró que nuestro país cuenta con 6,425 camas de terapia intensiva, cada una con un ventilador, además de personal de enfermería y médicos especializados para enfrentar los casos graves ocasionados por la propagación del virus.

Asimismo, reiteró que para la implementación de los planes Marina y DN-III, previstos para esta contingencia, ya fueron entregados 5,000 millones de pesos a las Fuerzas Armadas, que también respaldarán la labor del personal médico con 1,399 camas, equipos y personal médico especializado para atender en terapia intensiva a enfermos.

Y aseveró que se tienen los recursos para contratar de manera adicional a 45,000 médicos y enfermeras.

López Obrador destacó que desde hace tres meses, “antes que otros gobiernos en el mundo”, nuestro país empezó a informar a la población y a emitir recomendaciones preventivas con el propósito de evitar la saturación de hospitales y mayores pérdidas de vidas.

Además, dijo, “sin triunfalismos”, que México es, después de India, el país con menos infectados por coronavirus y el tercer país con menos defunciones por número de habitantes.

Optimista, el mandatario expresó que la estrategia para evitar la propagación acelerada del coronavirus va bien; sin embargo, llamó a la población a no confiarse.

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