Por primera vez en el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) hay cinco mujeres integrantes; ante ello, expertas reconocieron que la paridad de género dentro del organismo autónomo era una deuda, pero enfatizaron que el mayor reto se encuentra dentro de los partidos políticos para garantizar la inclusión de las mujeres en espacios de toma de decisión y candidaturas.

La investigadora de El Colegio de México, Soledad Loaeza, resaltó que la designación paritaria de las y los nuevos integrantes del INE es un reconocimiento a la capacidad de las mujeres para desempeñar cualquier cargo, y también destacó la labor de las integrantes del Comité Técnico de Evaluación en la selección de los perfiles.

“Creo que la participación de las mujeres está asegurada con el reconocimiento de sus derechos básicos. Las mujeres participamos en medida que tenemos la capacidad para desempeñar funciones. Es muy importante que sea reconocida la capacidad profesional de las mujeres y no que sean aceptadas por el simple hecho de ser mujeres”.

Por su parte, la académica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Georgina Cárdenas, aseguró que durante el proceso de entrevistas algunas finalistas fueron descartadas por señalamientos personales y no por su trayectoria.

“Algo que sucedió en el proceso fueron los cuestionamientos que se les realizaron a algunas mujeres, que no fueron las mismas preguntas que a los hombres y las desacreditaciones contra ellas. Una de las aspirantes fue desacreditada por un integrante del Consejo Técnico por la militancia de su exmarido y fue descartada en función de un tercero; mientras que otra de ellas, por su parentesco con un actual consejero”.

Recordó que desde 2014, con la reforma al INE, se estableció la paridad de género, así como la intención de sancionar la violencia política contra las mujeres en razón de género, pero manifestó que persisten las conductas que desacreditan y victimizan a las mujeres.

La académica del Tecnológico de Monterrey en Puebla, Maribel Flores, coincidió en que la participación de las mujeres dentro del organismo corresponde a la búsqueda de transversalidad con perspectiva de género en las instituciones políticas,y apuntó que en los cargos de elección popular hay una gran área de oportunidad, principalmente en el Poder Ejecutivo.

Externó que solamente dos de las 32 entidades federativas son dirigidas por mujeres (Ciudad de México y Sonora), y menos de 10% de los más de 2,400 ayuntamientos, por lo que puntualizó: “Hay una gran resistencia para poder postular perfiles de mujeres para dirigir”.

“Sigue siendo un reto en la vida interna de los partidos políticos que tengan esta apertura y la disposición de convocar a mujeres que tengan interés y vocación de servicio a ser parte de un proyecto político”.

Respecto del Poder Legislativo, señaló que el Congreso de la Unión es un ejemplo de la búsqueda de paridad, pero indicó que aún se deben analizar los cambios en materia de reelección para que no interfiera en la garantía de que mujeres y hombres participen en igualdad de condiciones.

“Todavía se tendría que revisar qué va a suceder a partir del próximo año con la reelección de las y los legisladores, qué criterios se van a tomar en cuenta y en qué momento se empata la paridad de género con la reelección”, concluyó.

marisol.velazquez@eleconomista.mx