• El costo de la obra —de por lo menos 191,000 millones de pesos considerando que 25 kilómetros de la Línea 12 costaron, por lo menos 47,906 millones— representaría casi todo el presupuesto de la Ciudad de México para 2018 o más de dos veces el de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.
  • Especialistas coinciden en que la mayor interrogante es el financiamiento de la obra. Existen limitadas aportaciones federales y recursos insuficientes a través de ingresos por fotomultas u otros medios de recaudación en la Ciudad de México.
  • Los estudios técnicos, el diseño y el trazo de las líneas, además de la obtención de los derechos para desarrollar las nuevas vías tomarían por lo menos dos años. La Línea 12, con un total de 25 kilómetros, requirió 4 años de construcción.
  • La obra debería realizarse con una eficacia inédita y en un contexto de plena transparencia y sin desvío de recursos.

José Antonio Meade, candidato presidencial por el PRI, prometió construir 100 kilómetros de nuevas líneas de Metro en la Ciudad de México si gana la elección del 1 de julio de 2018. Una propuesta así puede aligerar las aglomeraciones de usuarios y reducir la saturación de este sistema de transporte colectivo, que a lo largo de 48 años ha sumado 226.5 kilómetros, pero es inviable considerando que un periodo presidencial sólo dura 6 años, que se requiere de un presupuesto multimillonario de múltiples fuentes de financiamiento, de voluntad política para asignar presupuestos y de un ejercicio impecable y transparente de los recursos públicos.

La propuesta de Meade, que hizo el 30 de enero acompañado de su correligionario del PRI y candidato a la gubernatura de la Ciudad de México, Mikel Arriola, representa extender la longitud del sistema de metro de la Ciudad de México en 44 por ciento. El Economista, como parte de un ejercicio para verificar la viabilidad de algunas propuestas de los candidatos presidenciales, encontró que la iniciativa puede cumplirse sólo si existen condiciones que, analizando la situación económica y de gestión pública de México, se ven difíciles de producirse:

  1. La disponibilidad de presupuesto. La construcción de 100 kilómetros de nuevas líneas de metro requeriría de un presupuesto de por lo menos 191,000 millones de pesos, considerando el costo final de la Línea 12, la línea más reciente de la red, de 47,906 millones de pesos. Se trata de un presupuesto similar a casi todo el de la Ciudad de México para 2018 o el de más de dos años de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).
  2. Que los trabajos se iniciaran de inmediato. Los estudios técnicos que permitan licitar una obra de esta envergadura toman por lo menos dos años, de acuerdo con Humberto Treviño Landois, exsubsecretario de Comunicaciones y Transportes, lo que dejaría 4 años para la construcción. Además del diseño y el trazo de las líneas, faltaría conseguir derechos para desarrollar las vías.
  3. Que los recursos se ejerzan en un marco de plena transparencia. La complejidad para desarrollar la obra, por su carácter inédito en la ciudad y en el país, exige voluntad política para realizar cambios en las finanzas públicas locales y federales y emprender la obra con total transparencia y eficacia, dijo José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).

“No hay duda de que el sistema de transporte colectivo en la Ciudad de México es fundamental. Su prioridad es altísima. Un proyecto sexenal como el que se propone, de crecer en casi 50% la extensión actual del sistema, francamente lo veo poco viable”, dijo Treviño Landois.

Treviño, quien se desempeñó en la SCT entre 2006 y 2012, precisó que la primera dificultad para el proyecto es la disponibilidad de recursos, la segunda es el tiempo. “Sabemos que en México la obra pública es un poco azarosa porque, para empezar, los proyectos deben registrarse en Hacienda después de un análisis costo-beneficio que se hace para el registro en la unidad empresarial. Sin ese registro la unidad no puede dar recursos presupuestales para las obras. Eso toma tiempo”, dijo.

¿Qué implica la propuesta?

La Línea 12 es la más reciente construida para el sistema de metro. Está conformada por 25 kilómetros de vías y 20 estaciones construidas en 4 años. Necesitó de 47,906 millones de pesos, entre los costos de construcción y del servicio de los trenes, de acuerdo con datos recabados por una Comisión Especial creada en la Cámara de Diputados para dar seguimiento al proyecto. Los 47,906 millones de pesos no consideran el costo de las reparaciones posteriores.

A un ritmo de construcción similar al de la Línea 12, crecer la red del metro 100 kilómetros podría llevar 16 años y necesitaría de alrededor de 191,000 millones de pesos. Los cálculos, basados en el costo de la Línea 12 hasta el momento de ser inaugurada, revelan que la construcción de un centenar de kilómetros de metro absorbería el presupuesto íntegro de la SCT por poco más de dos años o del Gobierno de la Ciudad de México por alrededor de un año.

Una sola estación costó, de acuerdo con Treviño Landois, 1,000 millones de pesos, como el exsubsecretario pudo comprobar cuando la dependencia se hizo cargo de su construcción por los problemas de financiamiento que enfrentó el desarrollo de la Línea 12. Los capitalinos se desplazan a través de 195 estaciones distribuidas en una red de 226 kilómetros. Las estaciones están presentes cada 1.2 kilómetros del sistema, en promedio. Con esto en mente, se puede calcular que la ampliación de la red que propone Meade entraña la construcción de 86 nuevas estaciones.

Para José Luis de la Cruz, del IDIC, la propuesta es muy compleja, dado que no se ha visto ni en la historia de la ciudad ni del país. Se podría lograr, dijo, si existe voluntad política para realizar cambios en las finanzas públicas y todo se realiza con total transparencia y eficacia. “Lo primero que se necesita es una profunda modificación de las finanzas públicas federales, porque las finanzas de la Ciudad de México no podrían soportar este proyecto”, dijo De la Cruz. “Este proyecto sólo podría hacerse con recursos del gobierno federal y el gobierno federal los tiene, pero tendrían que hacerse cambios profundos para reactivar la parte de inversión”. Si no hay esos cambios, advirtió, con la estructura y la inercia actual el proyecto será difícil de concebir.

Miguel González Ibarra, coordinador del Centro de Estudios Financieros y de Finanzas Públicas (Cefi) de la UNAM, apuntó que si bien es difícil que en seis años el proyecto sea terminado, sí es un tiempo factible para iniciarlo. Coincidió en que la mayor interrogante es el financiamiento de la obra. Con los esquemas tradicionales, González Ibarra lo ve inviable. Existen limitadas aportaciones federales y recursos insuficientes a través de ingresos por fotomultas u otros medios de recaudación en la Ciudad de México.

La ampliación es necesaria

Ninguno de los especialistas consultados negó la necesidad de ampliar y mejorar el sistema de metro capitalino. Arturo Bautista Lozano, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) de la Ciudad de México, incluso consideró que la red debe duplicarse en un plazo no mayor de 20 años. “Hacer el doble, 18 kilómetros o 15 kilómetros anuales por supuesto que es posible, siempre y cuando haya recursos para hacerlo”, sostuvo. Aseguró que Mikel Arriola les expuso la idea de que con las plusvalías generadas por el metro y los derechos de densidades alrededor de él se podría financiar la obra, pero descartó que estos ingresos alcancen para construir 100 kilómetros en seis años.

“Con las plusvalías alrededor, con prediales, con la renta de espacios del metro, el metro podría dar terrenos para que se construyeran grandes edificios, se podría recuperar mucho dinero, pero no todo”, dijo el presidente de la CMIC Ciudad de México.

En el supuesto de que las dificultades en torno al financiamiento pudieran resolverse, para Treviño Landois faltan muchas cosas por hacer con la red actual: "Hay cosas que reparar y eficientizar en el sistema de transporte actual antes de pensar en una obra que, obviamente, en términos de campaña se oye muy atractivo. La viabilidad yo lo dudo a ese tamaño”.

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