El 27 de junio, la Comisión Nacional de Justicia Partidaria expulsó del PRI a Lorena Piñón por supuestamente haber sido postulada por el PAN a un cargo de elección popular en el proceso electoral 2015-2016; 12 días después, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación le devolvió su militancia y candidatura. A 10 días de que concluya la campaña interna, afirma que no declinará a su aspiración de ser la séptima mujer en comandar al partido y advierte que de llegar a la presidencia limpiará la casa porque para el tricolor es momento de cambiar o morir.

En entrevista, la política veracruzana rechaza que su candidatura sea para ayudar al también aspirante a la dirigencia y gobernador con licencia de Campeche, Alejandro Moreno Cárdenas. Afirma que detrás de esos rumores y de su expulsión está la política yucateca, Ivonne Ortega Pacheco.

La priista desde hace 17 años reconoce que el Revolucionario Institucional atraviesa por una crisis, por lo que destaca que es fundamental comenzar a limpiarlo, para primero ser una oposición firme al partido en el poder, Morena, y posteriormente volver a ganarse la confianza y voto de los mexicanos.

“Tenemos que hacer una limpieza en el PRI, tenemos que fumigar la casa. Al fumigar la casa se tiene que ir esa gente que sólo usa al partido para sus fines personales, para tener sobrinos terratenientes como Ivonne Ortega, lo usa para enriquecerse”. 

Asegura que para limpiar al partido hay dos rubros en los que deben trabajar: corrupción y nepotismo.

Dice que es inaudito que los propios priistas solapen la corrupción, por ejemplo, en el caso de César Duarte, exgobernador de Chihuahua, se tardaron más de 2,000 horas para expulsarlo, mientras que para su expulsión sólo bastaron 15 horas. 

Para Piñón Rivera, el PRI tiene amplias posibilidades de resurgir como partido político, pero para ello, afirma, es fundamental consultar a la militancia, y apoyar a jóvenes y mujeres. 

“El partido va a cambiar, pero tenemos que cambiarlo de raíz. Tenemos que sacudir el árbol y que todo lo podrido se vaya del partido. El PRI no está muerto. La más grande esperanza de resurgir la tenemos en el día a día, con el mal gobierno que tenemos”.

Advierte acarreos

A pesar de ser integrante de la Organización Nacional de Mujeres Priistas (ONMPRI), Lorena Piñón no cuenta con el respaldo de ésta, pero tampoco con el de los gobernadores, quienes han mostrado su apoyo a Alejandro Moreno.

Al respecto, Piñón Rivera afirma que no le interesa pedirles el apoyo a los 11 mandatarios estatales priistas, pues a quien le interesa convencer es a la militancia, quien será la que emita su voto, y asegura que es posible ganar una contienda sin el apoyo de los gobernadores: “La militancia es la que decide”.

En lo que sí hay que tener especial vigilancia, destaca, es que aunque haya acarreos, no se coaccione el voto.

En ese sentido, enfatiza que no es una elección resuelta a favor de Alejandro Moreno Cárdenas, pues la militancia tiene la última palabra el próximo 11 de agosto

“Tenemos dos opciones, una es la cúpula a la que representa Ortega y Moreno, y la otra soy yo, quien represento a las bases porque vengo desde abajo”. 

Anota que ante la consolidación de un partido hegemónico, como Morena, el país requiere un PRI fuerte, que tenga un discurso socialdemócrata, de centro-izquierda y con real democracia interna.

“Al interior tenemos que democratizar al partido y al exterior ser una oposición fuerte, porque hoy no existe y eso es porque para tener la lengua larga, hay que tener la cola corta”.

Lorena Piñón señala que es deseable que el partido salga unido de su proceso interno, por lo que si no gana la contienda y si los militantes se lo piden, apoyará al próximo presidente del Revolucionario Institucional.

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