En el inicio de la que pareciera una legislatura más en las Cámaras, la LXIV para ser exactos, no ha faltado a su histórica herencia, aunque esta vez los gritos que durante mucho tiempo se emitieron en las calles se han trasladado a las paredes que sostienen a la Cámara de Diputados.

 “1,2,3,4,5…43”, gritan los legisladores encabezados en su mayoría por Morena, el partido del presidente electo, ante la intervención de Claudia Ruíz Massieu, senadora por el saliente PRI.

Massieu trata de respaldar, aunque de manera airada, lo hecho por su partido durante los seis años de gobierno. Las rechiflas, los insultos y demás gritería no se hacen esperar ante la intervención de la senadora.

Y es que es muy pesada la losa que defiende; cifras históricas de asesinatos, de desaparecidos y una economía que nunca terminó de despegar.

Pese a ello, defiende Ruíz Massieu, el PRI no cambiará de ideología; sabrá ser oposición como fue gobierno.

“Los priistas no somos mercenarios de la política que cambian de lealtades, de proyecto e incluso de ideología tan pronto como el poder cambia de manos”, aseveró, con el temple dispuesto para los embates de una reciento que, dominado por sus detractores, le gritonean acusaciones.

Para entonces los ánimos ya están caldeados, han sido calentados desde el medio día por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que presiona ante la nueva legislatura la derogación de la Reforma Educativa pese a que ha sido ya señalada por la administración que entrará como uno de sus objetivos.

No obstante, presionan e incluso son recibidos por Mario Delgado, coordinador del grupo parlamentario de Morena, cuyo músculo político es respaldado por casi 300 escaños de los 500 disponibles, al interior de la Cámara horas antes de iniciar la sesión de Congreso General.

Es un aviso del cambio de estrategia política que se empieza a poner en marcha o como dicen los morenistas, parte de la transformación de la cuarta república.      

Así la definiría el presidente de la Mesa Directiva Porfirio Muñoz Ledo al dar por inicio la sesión del Congreso General; “es la hora cero de la nueva República”.

Ante los aplausos apabullantes de sus correligionarios que ocupan gran parte del recinto Muñoz Ledo, quien forjó su propia historia en un día como hoy al contestar el tercer informe del priista Ernesto Zedillo, en 1997, mantiene la calma y se mantiene en el papel.

“Hoy se consuma la transición democrática iniciada hace 30 años por la una ciudadanía emergente, sus organizaciones y la oposición política al antiguo régimen”, afirma con la cabeza baja cerca del papel que contiene su discurso, aunque, por momentos señala con la mirada.

El momento ha propiciado que los entonces contrincantes también de izquierda quieran sumarse al momento; el PRD y Movimiento Ciudadano se posicionan con sus propuestas que conforme se pronuncian son claras adecuaciones al proyecto de López Obrador.

El momento está claro. El diputado por el PAN, Juan Carlos Romero Hicks habría de describirlo de la manera más enfática como no “una época de cambios, sino un cambio de época; la época de la izquierda en el poder”.