Una radiografía de sus pasados, en la que se plasmaron historias de corrupción, falta de compromiso y verdad, así como inacción. Josefina Vázquez Mota (PAN), Enrique Peña Nieto (PRI-PVEM) y Andrés Manuel López Obrador (PRD, PT y MC) celebraron ayer su primer debate en búsqueda del voto para la sucesión presidencial del 1 de julio.

En otra trinchera quedó Gabriel Quadri (Nueva Alianza), quien montado en un papel de candidato ciudadano , se limitó a observar el intercambio entre sus rivales y hacer propuestas, entre las cuales sobresalieron la eliminación al subsidio de la gasolina y la inversión privada en Pemex.

En el World Trade Center del DF, donde prevalecieron las porras a los candidatos y baja ausencia de ciudadanos interesados en intentar conocer en persona a los abanderados presidenciales, los candidatos debatieron sobre seguridad y justicia, economía y empleo, así como desarrollo social y sustentable.

El fuego de acusaciones comenzó apenas en el minuto 16, cuando Vázquez Mota culpó a Peña Nieto de estancar la competitividad del Estado de México cuando fue Gobernador y frenar la reforma laboral. Peña respondió a Vázquez Mota al acusarla de faltar a la verdad , porque su administración, dijo, fue cuando mayor crecimiento se dio a la infraestructura. López Obrador se subió a la confrontación al minuto 30, cuando ligó a Peña con un pasado de corrupción por exonerar al exmandatario mexiquense, Arturo Montiel. Sacó una cartulina, que por equivocación mostró al revés, en la cual mostraba a Peña junto al expresidente de México, Carlos Salinas de Gortari.

Entonces, Peña Nieto criticó la falta de memoria del tabasqueño, pues le recordó que los actos de corrupción en los que se detectaron a René Bejarano y Gustavo Ponce Meléndez, funcionarios del gobierno de López Obrador cuando fue titular del GDF.

Gabriel Quadri modificó sus intervenciones con críticas a sus tres rivales por ponderar las descalificaciones y no las propuestas.

El formato sólo concedió entre uno y dos minutos a cada candidato, por lo que al término automáticamente se cortaba su participación para evitar que uno tuviera más tiempo que el otro.

El consejero electoral, Alfredo Figueroa, dijo que el segundo encuentro del 10 de junio tendrá que sufrir modificaciones, pues recordó que las tomas de las cámaras se acordaron de forma fija, por lo que no pudieron girar cuando Peña Nieto y López Obrador mostraron imágenes, que nunca se observaron en la transmisión por estar fuera de la toma.

Al término del encuentro, Peña Nieto se acercó a sus tres rivales políticos para, con un apretón de mano, despedir el primer encuentro entre los aspirantes presidenciales, y en espera del segundo en Guadalajara, Jalisco, el 10 de junio.

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