La incógnita a despejar en la elección del próximo domingo en Veracruz y es: si el voto útil combinado con la figura de un profesor universitario hace ganar a Morena la gubernatura o bien si un voto cruzado combinado con la operación política del aparato estatal lleva al triunfo al hijo del gobernador actual.

Las encuestas acusan una contienda cerrada, pues los puntos en la intención del voto del PAN y Morena están dentro del margen de error.

El candidato del PAN, Miguel Ángel Yunes Márquez, ha construido una narrativa en torno a tres temas fundamentales: primero el caso Javier Duarte y concretamente la promesa de seguir contribuyendo al esclarecimiento de los desvíos de recursos realizados por el exgobernador y llevar hasta las últimas consecuencias las investigaciones de quienes participaron en esos hechos delictivos, incluida su esposa, Karime Macías, así como seguir recuperando dinero para regresarlo a las arcas públicas y destinarlos a obra  y programas sociales.

El segundo punto es comunicar que durante los últimos meses (con la administración actual) ya se sentaron las bases para el desarrollo de Veracruz y que es necesario darle continuidad al proyecto de gobierno para tener buenos resultados. El tercero tiene que ver con el trabajo realizado con Boca del Río.

En tanto, la narrativa de Cuitláhuac García, candidato de Morena, gira en torno a señalar que no ha habido buenos resultados en la actual administración local; que Javier Duarte ya está en la cárcel y, pese a ello no se han tenido las acciones que prometía el actual gobernador.

También reprocha que el gobernador herede el cargo a su hijo. Dice que los veracruzanos deberían sentirse avergonzados de un hecho de esa naturaleza.

También forma parte de su discurso de campaña la necesidad de generar condiciones de seguridad en la entidad y terminar con la violencia que se ha incrementado en varios municipios.

El trabajo de proselitismo de José Yunes Zorrilla, postulado por el PRI y PVEM, no ha rendido buenos frutos. Se trata de un buen candidato, pero le llegó tarde la postulación, con un partido completamente sumido en el desprestigio y desarticulado en un escenario antipriista.

A su vez, Miriam Judith González Sheridan, postulada por Nueva Alianza, se ve como una candidata testimonial. Hay quienes la ven convertida en ariete del PAN contra Cuitláhuac García.