En los últimos años, en México se abandonó la investigación en tareas de seguridad pública, procuración y procesamiento de información estratégica, que creó una desarticulación e impidió la correcta y eficaz coordinación, aunado al emergente surgimiento de una delincuencia con poder y dinero, lo que abonó brutalmente la impunidad , enfatizó ayer Jesús Murillo Karam.

El titular de la PGR presentó en la Segunda Sesión Extraordinaria del Consejo Nacional de Seguridad Pública, al que asistieron los gobernadores del país, el Jefe de Gobierno del Distrito Federal y grupos de la sociedad civil un diagnóstico, donde pondero que la Procuraduría General de la República (PGR) debe recobrar su función.

La PGR expuso su titular es el órgano del Ejecutivo encargado de perseguir los delitos de orden federal y corresponde acreditar la responsabilidad de los inculpados, seguir la regularidad de juicios, ejercer la conducción y mando de la investigación como establece la constitución, al ser el representante de la sociedad .

Durante muchos años, el país no requirió estructuras profundas ni de coordinación porque el nivel de la delincuencia era muy similar al promedio mundial, pero el emergente surgimiento de una delincuencia con poder y dinero propicio que los gobiernos, y me refiero a todos , tuviesen que actuar con base en la coyuntura.

Murillo Karam enfatizó que el diagnóstico es que las instituciones encargadas de seguridad pública, procuración y procesamiento de información estratégica padecen una desarticulación que impide la correcta y eficaz coordinación, lo que impide contar con objetivos claros y resultados medibles.

Esto provocó, agregó, la desvinculación entre integración de la investigación y planteamiento ante autoridades judiciales, como muestran las estadísticas y nos muestra que se abonó brutalmente la impunidad , que con la coyuntura emergente detonó el crecimiento de los índices delictivos.

Ante las necesidades emergentes se produjo un incremento en la calidad de policías y ministerios públicos. En la prisa, no se logró calidad de sus elementos ni el mejoramiento de los procedimientos, por lo menos la suficiencia para enfrentar una delincuencia creciente en recursos .

Por último, destacó que al hablar de utopías , la meta de las instituciones de justicia, aunque sea un ideal, debe ser la justicia plena, sin inocentes en la cárcel y con sanción adecuada del delincuente. Es así de simple y así de difícil, pero no imposible .

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