Nadie puede regatearle al presidente Andrés Manuel López Obrador su aspiración de construir la política y la estrategia de seguridad que considere más adecuada para México, pero en esta aspiración se deben de escuchar y tomar en cuenta todas las voces y todas las exigencias, aseveró el gobernador de Jalisco Enrique Alfaro Ramírez.

El mandatario que llegó al cargo postulado por Movimiento Ciudadano y luego renunció a ese partido subrayó que la coyuntura que vive Jalisco en materia de seguridad no puede enfrentarse sin el apoyo del Ejército y la Marina.

“En las Fuerzas Armadas vemos a una institución que tiene la confianza de los ciudadanos, que siempre ha mostrado disposición para trabajar de manera coordinada y que ha sido leal al pueblo de México”, refirió.

En ese sentido, el mandatario jalisciense expuso que no podría imaginarse una estrategia de seguridad que funcionara en medio de esta crisis de violencia que no incluya, como soporte fundamental, al Ejército y a la Marina de México. Sin embargo, planteó: “esto no significa que como nación aceptemos el camino de la militarización del país. La función de la seguridad pública debe permanecer bajo la responsabilidad de las autoridades civiles”.

El mandatario mencionó que entiende la necesidad de construir un marco legal que regule la actuación de las Fuerzas Armadas en materia de seguridad, pero dichas disposiciones legales debieron estar orientadas a definir la manera en que se piensa enfrentar una coyuntura específica y no generar un nuevo modelo de seguridad pública que contravenga principios y convenciones en materia de derechos humanos.

Por eso, continuó, nos parece una contradicción querer llevar esta reforma que debería de ser temporal al marco constitucional.

Plantea ajustes puntuales al dictamen

Alfaro Ramírez consideró que hacer ajustes puntuales al dictamen que fue puesto a consideración del pleno de la Cámara de Diputados para su discusión y, en su caso, aprobación para así crear la Guardia Nacional.

Recalcó que el acento de una reforma constitucional en materia de seguridad pública debería ponerse en el fortalecimiento de las policías e instituciones civiles de seguridad de los tres órdenes de gobierno.

“No habrá una solución duradera frente al problema de la inseguridad si no nos perfilamos hacia la consolidación de policías eficaces, dignas, profesionales y coordinadas en todo el país”, dijo.

En su opinión, es contradictorio que, por un lado, se proponga una Guardia de corte militar como una solución temporal, y, por otro lado, poco se haga para construir una solución duradera a través del fortalecimiento de las instituciones de seguridad pública.

El mandatario dijo que si bien en la última versión del dictamen se contempla la elaboración de un programa de reestructuración y fortalecimiento de las corporaciones policiales, pareciera que sus alcances son meramente punitivos, ya que se propone que las corporaciones que no funcionen serán sujetas de un mecanismo de intervención, y que de no seguir funcionando se les reducirán las participaciones federales.

En ese punto, indicó que el gobierno federal debe comprometerse a incrementar la inversión pública para mejorar las corporaciones, así como las instituciones estatales y municipales deben comprometerse a corregir sus fallas y deficiencias, con objetivos claros en materia de capacitación, equipamiento, mejora de las condiciones laborales y salariales.

[email protected]