Si bien el tribunal constitucional ha registrado un importante avance en la consolidación del sistema de protección de los derechos humanos, aún falta camino por recorrer, coincidieron los presidentes de la Primera y Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Al presentar su informe anual en el Salón de Plenos del alto Tribunal, el ministro presidente de la Primera Sala, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, destacó que la Suprema Corte juega un papel fundamental.

Un tribunal constitucional juega un papel fundamental en la constitución de la democracia, ya sea como protector y defensor de las libertades fundamentales, como garante de la igualdad mirando de manera particular a los grupos históricamente discriminados y como freno al actuar irregular de las autoridades , dijo.

Agregó que la Constitución no es sólo un pacto político, sino una ley suprema que protege los derechos humanos de todas las personas.

En tanto, el ministro presidente de la Segunda Sala, Alberto Pérez Dayán, destacó que el reto de consolidar el sistema de protección de las garantías fundamentales exige adoptar medidas administrativas funcionales que permitan garantizar un efectivo acceso a la justicia.

Destacó que aún falta mucho camino por recorrer y tanto más por hacer; la consolidación del sistema de justicia al que aspira la sociedad requiere talento, dedicación y un gran compromiso ético y jurídico a la altura del contexto económico y político del país. Estoy seguro de que no cederemos en ese empeño .

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