Los 297 elementos de la Policía Federal, que estaban adscritos al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), realizan ahora labores administrativas desde la semana pasada, sujetos a investigación en la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) como parte de la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIARV/53/2012, precisaron fuentes federales.

Indagatoria que se integró desde el día de los hechos, donde fueron asesinados tres elementos de esa corporación, por tres de sus compañeros y tras la captura de Bogard Felipe Lugo de León, sujeto a un arraigo de 30 días, la SIEDO inició los citatorios de presentación.

De acuerdo con fuentes de la SIEDO, la remoción de los policías se hizo a solicitud del Agente del Ministerio Público Federal, con la finalidad de que estuvieran ubicables en cualquier momento, para evitar posibles fugas, lo que está siendo reforzado por los elementos que está aportando Lugo de León.

La plantilla de los federales, que se encontraban adscritos tanto en la Terminal 1 y 2 del aeropuerto internacional Benito Juárez, se encuentran bajo esa medida cautelar, que podría considerarse como arresto administrativo, según fuentes de la SSP federal consultadas.

Entre los que se cuenta el comandante, José Antonio Dighero Medina, quien era hasta el 25 de junio pasado el responsable de los elementos adscritos al AICM, cuando se desató la balacera en la zona de comida rápida de la Termina 2 del aeropuerto, entre ellos Bogard Lugo de León.

Así como de los prófugos de la justicia Zeferino Morales Franco y Daniel Cruz García, por quienes se ofrece una recompensa de 5 millones de pesos por cada uno y, de acuerdo con Luis Cárdenas Palomino, jefe de la División Regional de la Policía Federal, son los asesinos materiales de sus compañeros, quienes no estaban adscritos en el AICM, sino que provenían del área de investigación de la corporación.

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