Las tres principales fuerzas políticas iniciaron los contactos para impulsar la reforma del Distrito Federal, que incluso podría derivar en la emisión de su propia Constitución, como la tienen los 31 estados restantes del país.

"La Ciudad de México es el Distrito Federal, sede de los poderes de la Unión y capital de los Estados Unidos Mexicanos. Se compondrá del territorio que actualmente tiene y en el caso de que los poderes federales se trasladen a otro lugar, se erigirá en el Estado del Valle de México con los límites y extensión que le asigne el Congreso general", estipula hoy en día el artículo 44 de la Constitución.

El Pacto por México que signaron el presidente Enrique Peña Nieto y los líderes nacionales del PRI, PAN y PRD incluye el impuso de una reforma política para la capital mexicana. Las negociaciones ya se han entablado.

El pasado 20 de diciembre, de cara a la conclusión del periodo ordinario de sesiones en el Congreso de la Unión, coordinadores parlamentarios del Senado se reunieron con el nuevo jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, para abordar el tema.

"Estamos en la mejor disposición de establecer una ruta crítica donde se analicen todas las opciones, todas las alternativas", declaró el senador Ernesto Cordero (PAN), presidente de la Mesa Directiva de la Cámara Alta, tras el encuentro con el Jefe de Gobierno capitalino a finales de diciembre.

Ernesto Cordero -entonces- manifestó voluntad para que se concrete la Reforma Política del DF, pero destacó que para ello será necesario generar una mayoría y un consenso, "y eso es en lo que quedamos", apuntó el panista.

Así, el compromiso -número 91- asumido por gobierno federal y partidos es impulsar la culminación del proceso de Reforma del Distrito Federal.

"Para ello se instalará una mesa nacional de negociación para acordar sus términos", se dejó plasmado en el Pacto por México.

Además, la Reforma del DF comprenderá los siguientes temas: se definirá el nombre oficial de la Ciudad de México como la capital de la República; se dotará de una Constitución propia al Distrito Federal; y se revisarán las facultades del Jefe de Gobierno y de la Asamblea Legislativa.

A nivel delegaciones se impulsará la elección de gobiernos colegiados, con representación plural, semejante a los ayuntamientos y acorde a la presencia de las fuerzas políticas en cada demarcación. También se definirá un esquema del Distrito Federal que considere su carácter de capital de la República.