Con el cambio de gobierno a nivel federal, el debate sobre el uso de la mariguana con fines recreativos se avivó como parte de la estrategia para combatir al crimen organizado en los próximos años.

Algunos meses después de entrada en funciones la LXIV Legislatura, en noviembre pasado, la entonces senadora y ministra en retiro de la Suprema Corte, Olga Sánchez Cordero, hoy secretaria de Gobernación, presentó en el Senado una propuesta para crear la ley general para la regulación y control de cannabis.

El proyecto de norma, avalado en general por el grupo parlamentario de Morena, precisa que toda persona podrá portar hasta 30 gramos de cannabis y producir en autoconsumo hasta 480 gramos por año.

Queda prohibida la comercialización de productos comestibles a base de mariguana, y propone que se podrá fumar cannabis en espacios públicos con excepción de aquellos 100% libres de humo de tabaco.

Asimismo, crea el instituto mexicano de regulación y control del cannabis, el cual tendría dentro de sus funciones regular todo lo concerniente al consumo de mariguana.

“El instituto tendrá la absoluta rectoría sobre la siembra, cultivo, cosecha, producción, etiquetado, empaquetado, promoción, publicidad, patrocinio, transporte, distribución, venta, comercialización de cualquier forma del ca- nnabis y sus derivados. El reglamento respectivo regulará las formas en las que los particulares podrán participar en alguna de las actividades que la propia ley señale”, indica el proyecto legislativo.

Las comisiones unidas de Justicia, de Salud, de Estudios Legislativos Segunda y de Seguridad Pública del Senado convocaron a foros de parlamento abierto para la regulación del cannabis, que se realizarán el 12, 14 y 16 de agosto.