El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro Robles, externó su deseo de que no se repliquen en México los escenarios que se viven en España y otros países del mundo por el hartazgo de la sociedad al estado de cosas en sus naciones.

Durante la conmemoración del 25 Aniversario de la construcción de la Ciudad de Investigación en Humanidades, el rector dijo que todos debemos entender los mensajes que se dan, pues no se trata de 'una falsa alarma ni de señalamientos de fantasmas que no existen'.

Subrayó que estas expresiones sociales no se deben a un partido político o un momento histórico, sino a la acumulación de muchas cosas y a que "algo no funciona".

El rector de la UNAM, precisó que esto es un fenómeno mundial resultado de un modelo de desarrollo humano, económico y social que ya no funciona, pero además es un problema de los valores de la sociedad contemporánea, y un asunto que trasciende a una sola nación.

No es posible vivir en una sociedad en donde en las crisis financieras lo que hacemos es generar pobreza a partir de las clases medias, e incluso miseria a partir de los grupos de pobres que hay en una sociedad', abundó.

Narro Robles dijo que tampoco es aceptable que "quienes acumulan capacidades financieras, lo peor que les pueda pasar es que se queden como están o que acumulen más riquezas, incluso a partir de esas crisis".

En ese sentido, consideró que la frase que utilizan jóvenes españoles de "si no nos dejan soñar, no los vamos a dejar dormir", debe llamar a la preocupación y reflexión.

Indicó que estos problemas son de todas las sociedades, incluida la de México, por lo que no se debe dejar de permitir que crezca, pues reiteró que "cuando en una sociedad con problemas se pierde la esperanza se cierra la última válvula de escape"

Señaló que frente a ese escenario, la sociedad debe solucionar los problemas y "tener válvulas que dejen salir la presión que se acumula, porque a veces parece que nos empeñamos en cerrarlas".

Recalcó que a los jóvenes se les deben abrir posibilidades de trabajo, de desarrollo que no pueden ser sólo reclutarlos en la policía, que si bien son tareas que se pueden realizar con gran dignidad no representan las únicas.

Afirmó que el peligro de no dar posibilidades a los jóvenes son expresiones de inconformidad "por causas que no son pertinentes" y se pronunció partidario de la solución de los problemas por las vías institucionales.

"No creo en la violencia como fórmula para transformar las cosas, no me parece que es lo que se necesita, pero aquí ya vemos expresiones de la sociedad de mucho cansancio por el estado de las cosas", advirtió.

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