En bicicletas, acompañados de sus familiares o mascotas, millones de jóvenes mexicanos salieron a las calles a ejercer su voto de manera libre, consientes que un sufragio puede hacer la diferencia.

En las primeras horas de apertura de las casillas en la Ciudad de México, Santiago Alicio, un joven de 18 años, acudió con entusiasmo a ejercer el derecho que tienen los mexicanos que es elegir a sus representantes a un cargo público, principalmente al presidente de la República.

Tras estar formado por más de media hora en la casilla de la sección 0689, delegación Coyoacán, bajo el rayo del sol, salió de la casilla y relató su experiencia:  que se sintió “bien” tener un poco de responsabilidad en sus manos sobre el futuro del país: “Son seis años y empezaré a trabajar con este sexenio. Es algo importante (salir a votar) para decidir a nuestros gobernantes”.

Las redes sociales en este proceso electoral tuvieron mayor presencia que en los comicios del 2012, situación que permitió a los Millennials tener información fidedigna e incluso falsa o de sátira. Sin embargo, no fue suficiente para que ejercieran un voto informado.

“¡Las redes sociales no influenciaron mi voto!, hay muchas noticias falsas, pero en algunas ocasiones ayudan a informarte más al igual que lo debates, sí ayudan”, opinó el joven, que con orgullo presumió su dedo marcado con tinta indeleble.

Eduardo Gabriel, de 19 años de edad, consideró que todos los mexicanos deben aportar “un granito de arena para cambiar o por lo menos impulsar el cambio que queremos”. Reconoció que su voto es muy “útil” así como el de miles de ciudadanos.

“Yo creo que todos los ciudadanos tienen el poder, tanto los jóvenes, que conocieron o no a su candidato de preferencia pero un voto puede marcar la diferencia”.

Han pasado nueve meses del sismo del 19 de septiembre del 2017, cuando las calles estuvieron abarrotadas de voluntarios y de jóvenes estudiantes que convirtieron el “puño en alto” en símbolo para mostrar solidaridad y un llamado a los partidos políticos, llamado que siguen exigiendo para mejorar el bienestar del país.

“Hay que aprender de los errores de votar por alguien que no ha hecho nada en esa situación, y es una evolución para salir y hacer un voto de castigo por la indiferencia que tiene o tuvieron hacia las personas”, dijo José Alberto, de 20 años, quien voto en la delegación Benito Juárez.

Andrea, de 23 años de edad, decidió salir a votar para no ser indiferente ante la corrupción a escala nacional. Dijo que  aunque la ciudadanía anule el voto es relevante ejercer ese derecho. “Escuché bastantes opiniones y propuestas y ante el clima electoral no me deje influir por comentarios vagos”, expresó.

La fuerza de los Millennials se hizo presente rápidamente en redes sociales con imágenes; mostrando su dedo con tinta indeleble, afuera de las instalaciones de la casilla o al interior posando para la selfies.

Los jóvenes respetaron y ejercieron su derecho de votar, volvieron a tomar las calles para elegir más de 3, 400 cargos de representación popular, consientes del peso que tendrán en los próximos seis años.

Al caer la noche, algunos jóvenes festejaban, otros analizaban los resultados expuestos por la autoridad electoral, AMLO se aprestaba a gobernar y ellos a seguir de cerca su gobierno con y sin celular en mano.

salvador.corona@eleconomista.mx