Luego de asegurar que el Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM) no apoya a algún candidato a la Presidencia de la República en particular porque ninguno ha incluido el tema laboral en su agenda, Francisco Hernández Juárez aseveró que hoy ninguna organización gremial puede garantizarle votos a un presidenciable, pues los tiempos han cambiado.

En entrevista, el también exdiputado federal expuso que algunos de los aspirantes a la Presidencia los han buscado; sin embargo, no pueden asegurar que sus agremiados votarán por cierta opción el 1 de julio.

“No podemos comprometer el voto de los trabajadores y la verdad no hay condiciones para impulsar acuerdos de esta naturaleza con un candidato, por lo menos el sindicato no, pero lo que sí insisto a mis compañeros es que participen en el proceso electoral”.

Refirió que con la puesta en marcha del modelo económico neoliberal se rompió el pacto entre el sindicalismo oficial con el gobierno, por lo que esas agrupaciones dejaron de ser tomadas en cuenta, mientras que éstos dejaron de garantizar votos.

Hoy, los sindicatos ya no tienen peso electoral, por más que un dirigente sindical diga que los trabajadores van a votar por un candidato o partido, yo quisiera verlo. Esta elección va a ser una muestra de que no hay manera de que nadie obligue a un trabajador a votar por tal o cual candidato.

Hernández Juárez lamentó que, hasta ahora, ninguno de los candidatos a la Presidencia haya incluido el tema laboral en su agenda, ni siquiera, dijo, los partidos de izquierda.

Señaló que quien tome su agenda y quien ofrezca apoyar las propuestas en pro de los trabajadores seguramente ganará y tendrá simpatía y apoyo de los agremiados en el STRM.

No debemos entregar cheque en blanco

El líder de los telefonistas dijo que la mejor manera de canalizar la inconformidad que se percibe entre los mexicanos es a través del voto el 1 de julio, para así castigar a quienes no han sabido responder en el ejercicio de gobierno.

Si quieren que las cosas mejoren, pues que busquen opciones, pero si quieren que sigan igual, que el país siga sumido en la mediocridad, sin que se generen empleos, con más pobres, con unos cuantos enriqueciéndose del trabajo de la mayoría de los mexicanos, pues ya saben que hay que votar por los mismos.

Sin embargo, destacó que los cambios del país también son responsabilidad de los ciudadanos, pues no se puede esperar que lleguen a salvar al país.

“Se necesita una sociedad que no entregue un cheque en blanco a nadie, sino que exija que se encarrile al país por una ruta de desarrollo, de progreso y de mejores condiciones de vida para los mexicanos”, expuso.