Es imposible blindar por completo las campañas electorales del narcotráfico, debido a la capacidad de manejo de dinero que las organizaciones criminales tienen, coincidieron académicos.

El investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Pablo Javier Becerra, se pregunta: ¿Quién puede asegurar que un político no tiene vínculos con el narcotráfico? .

El problema central es que si la autoridad, en este caso la PGR, acusa a un político de estar vinculado al narco, debe tener pruebas muy claras y fehacientes para que no salgan con otro michoacanazo.

Que no salgan con que después de la elección (...) simplemente lo dejen en libertad, sin (...) pedirle una disculpa , indicó el académico de la UAM al preguntarle sobre el caso del candidato Gregorio Sánchez, en Quintana Roo.

A su juicio, ése es el problema que se vive en México, que como el tema del narco ha inundado todas las esferas de la vida del país, pues evidentemente puede estar ahí escondida una maniobra contra un partido o de un estado determinado .

Consideró que ello puede colocar en graves apuros a las coaliciones entre panistas y perredistas. Cómo el PRD va a sostener sus alianzas con el PAN, si es el gobierno federal panista el que está golpeando a su candidato a la gubernatura , reflexionó.

Es imposible blindarlas por completo (las campañas), porque el narcotráfico tiene una capacidad de manejo de dinero impresionante , puntualizó Becerra.

En tanto, el investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Manuel Quijano, recordó que en la ley está explícito que los candidatos no pueden recibir dinero de origen ilícito, pero coincidió que ello no se podría evitar.

No se puede evitar, porque pudiera ser que no necesitan de dinero (en las campañas). Los narcotraficantes esperan que se desarrolle el proceso (electoral), termina el proceso y entonces a quien gane lo pueden comprar, porque ‘en política todo lo que se pueda comprar sale barato’ , parafraseó.

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