Históricamente la participación electoral en el Estado de México ha sido escasa. Según los datos del Instituto Electoral estatal 60% de los ciudadanos inscritos en la lista nominal ha emitido su voto el día de la jornada; no obstante, ninguno de los gobernadores -de 1993 al 2005- ha conseguido, por sí sólo, este porcentaje de votación.

La presidenta de la asociación civil Causa Común, María Elena Morera, reconoció que a pesar del triunfo, los gobernadores están llegando al cargo con el aval de sólo 2% del total de mexiquenses que pueden votar.

Mencionó que los candidatos ganadores en las contiendas electorales no cuentan con la legitimidad de las personas, ya que ninguno de ellos está obligado a obtener 50% de los votos del listado nominal.

El problema radica, dijo, en que los ciudadanos saben que tienen el derecho y obligación de participar en las elecciones, pero no se tienen sanciones para quienes evaden esta responsabilidad.

LO QUE INDICAN LAS CIFRAS

En las elecciones de 1999, el PRI, con Arturo Montiel, ganó los comicios. Lo hizo con 1 millón 371,564 votos; es decir, 41.06%; mientras que el PAN, con José Luis Durán como abanderado, obtuvo 1 millón 146,071; es decir, consiguió 34.31% de los sufragios. En aquel año, participaron en la jornada electoral 3 millones 340,178.

Para los comicios del 2005 participó menos de 50% de los electores, el PRI ganó los comicios, pues de los 3 millones 785,787 de sufragios emitidos logró 1 millón 801, 530. Esto implica que el actual gobernador Enrique Peña Nieto se erigió como titular del Ejecutivo estatal con el aval del 2% de los electores mexiquenses.