La Arquidiócesis Primada de México señaló que para el gobierno capitalino es más fácil promover políticas relacionadas con asuntos menores o frivolidades que dejan popularidad, que las que enfrentan problemas como el de las cárceles.

En el editorial 'Pobreza, el mayor de los delitos' de su semanario Desde la fe, aseguró que debido a la corrupción y el hacinamiento, las prisiones capitalinas se han convertido en focos de criminalidad donde operan con impunidad extorsionadores, secuestradores y otros delincuentes.

'Tal parece que el fracaso del sistema penitenciario está generando mayor contaminación delincuencial y, por lo tanto, un incremento en los índices delictivos', afirmó la arquidiócesis.

Mencionó datos que señalan que 62% de los jóvenes presos en la capital del país enfrentan proceso por delitos patrimoniales que implican una reparación del daño de 2,000 pesos.

Ante este panorama, opinó, los casos de violencia y motines se han disparado como en ninguna otra administración, en tanto que la insalubridad en las cárceles de la ciudad puede hacer estallar epidemias de meningitis y de sarna en la población penitenciaria.

Indicó que se debe fomentar sobre todo oportunidades laborales y educativas para lograr la equidad social 'en una ciudad donde, según decía un joven preso, n el DF es más fácil conseguir una pistola que una beca para estudios'.

El organismo de la Iglesia Católica en el Distrito Federal recordó que en la actualidad, a nivel nacional casi 220,000 personas se encuentran en reclusorios, y de ellos más de 40,000 están en las cárceles de la ciudad de México.

Refirió datos que revelan que, en los últimos diez años, más de 1 millón de mexicanos han pasado por la experiencia carcelaria y el trauma que implica para las familias de los presos el ambiente de corrupción y señalamiento social que marca para toda la vida.

Anunció que en los próximos días la Iglesia celebrará en Acapulco, Guerrero, el Encuentro Nacional de Pastoral Penitenciaria, que reunirá a católicos que llevan el evangelio 'y un poco de humanidad' a quienes viven la dura experiencia de la cárcel.

La Arquidiócesis de México abundó que a la luz de este evento, la importante labor de la Iglesia en los centros penitenciarios enfrenta nuevos retos, que son marcados por el clima de inseguridad y de violencia que aqueja al país.

Además calificó como preocupante el grado de olvido que hay en las políticas públicas hacia los Reclusorios y Centros de Readaptación Social, a lo que se suman a las carencias en la procuración de justicia.

Los detenidos son exhibidos ante los medios de comunicación y presentados como culpables, incluso antes de que se les consigne ante un juez y se determine su culpabilidad o inocencia y muchos no tienen la posibilidad de defensa profesional y personalizada por falta de recursos económicos.

La Arquidiócesis destacó la necesidad de que frente a la realidad que viven los reos en el país se escuche a los especialistas que proponen que a los delincuentes menores se les den penas alternativas, como trabajos a favor de la comunidad o la llamada 'cárcel electrónica'.

Además, que a quienes cometan delitos bajo el influjo de sustancias ilegales y sin dolo se les permita cumplir su pena en centros de desintoxicación y no en las cárceles, donde se fomenta aún más la drogadicción, así como se deben aplicar políticas de prevención en colegios y centros educativos 'aprovechando los métodos antidoping'.

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