La Arquidiócesis de México exhortó a ciudadanos, instituciones y gobernantes a unirse ante la amenaza común del narcotráfico y evitar que el miedo los paralice y con ello se pierda lo conquistado en materia de democracia en el país.

En el editorial del semanario "Desde la Fe", la curia diocesana consideró injusto que la indiferencia social, la falta de participación ciudadana o el miedo al crimen organizado domine y destruya la posibilidad de construir un futuro de esperanza y libertad en México.

Afirmó que en torno a la democracia la ciudadanía se olvida que los logros deben ser fruto de una mayor exigencia a las distintas fuerzas política y no sólo del ejercicio esporádico de su voto.

La tentación de la indiferencia y la falta de participación podrían conducir al país a terminar de 'un plumazo' el camino recorrido en pro de la democracia y dejar a unos cuantos la decisión del curso de las elecciones, la cual debe ser de todos, destacó.

Alertó sobre la demagogia y el regreso a viejas prácticas electorales que parecían superadas, por lo que 'es deber de la ciudadanía tener madurez para tomar las decisiones políticas por convicciones y no por ignorancia o intereses mezquinos'.

La Arquidiócesis de México señaló que la nueva y peligrosa amenaza a la democracia es el crimen organizado, que quiere imponer su ley por encima de instituciones y de la sociedad.

Indicó que para ello, la delincuencia organizada se vale de armas letales, como son: 'la intimidación a los políticos o incluso el asesinato; la corrupción de las instituciones y la manipulación de los procesos electorales; la generación de miedo e inseguridad para la participación ciudadana'.

En el editorial se plantea que la democracia se ve destruida por la violencia que impone la 'ley de la selva' y destruye las estructuras del Estado.

Frente a ese escenario la respuesta debe ser una inteligente y enérgica reacción de todas las instituciones del Estado mexicano, sobre todo las encargadas de brindar seguridad, así como fortalecer aún más las instituciones políticas, enfatizó.

Además se requiere colaboración, diálogo y entendimiento de todas las fuerzas partidistas, más allá de sus legítimas diferencias, 'pero es especialmente importante la voz ciudadana que se exprese no sólo en las urnas electorales, sino en el compromiso diario para erradicar la corrupción y construir un país más honesto y justo'.

Puntualizó que si bien son muchos los malos mexicanos que se han involucrado en la delincuencia, 'son más los que están empeñados en la construcción de un México a través de la justicia, la concordia y la paz'.

apr