La operación política en la negociación del presupuesto para 2020 fue mínima debido a que el presidente Andrés Manuel López Obrador no le dio a su partido margen de negociación por su deseo de que se aprobara sin cambios, planteó Khemvirg Puente Martínez.

El coordinador del Programa de Posgrado de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) expuso que lo que se presenció en las últimas semanas en el Congreso fue una construcción muy anormal del presupuesto.

Esto se debe a que el presidente de la República dio la instrucción de que no se le cambie nada, lo cual no sólo es una afrenta al poder Legislativo, sino que anula la capacidad que tiene para analizar el proyecto que envió el mandatario, explicó.

El académico llamó la atención en que, por lo menos hasta el jueves pasado, no se conocían las razones por las que tendría que aprobarse el presupuesto en las condiciones en que fue enviado, debido a que el propio gobierno no había atendido las demandas de los sectores que se manifestaban en torno al palacio legislativo.

“Qué pueden negociar (los dirigentes de Morena en la Cámara de Diputados) si la instrucción que tienen es que no se negocie nada. Obviamente esto los ata de manos y la responsabilidad recae en el gobierno federal”.

El doctor Puente consideró que la Cámara de Diputados no estuvo secuestrada por los campesinos que bloquearon sus accesos; sino que estuvo secuestrada por disputas internas de Morena, que impidieron aprobar el presupuesto en tiempo y forma y de manera transparente.

Puente Martínez señaló que la discusión del presupuesto trascurrió en la opacidad porque al estar tomada la Cámara no pudo tener acceso a las negociaciones.

Mencionó que las pugnas al interior de Morena y sus aliados en el Congreso evidenciaron la falta de acuerdos entre ellos, ya que para aprobar el presupuesto se requiere de mayoría simple.

Desde su perspectiva, hasta el jueves —que fue cuando se habilitó la sede alterna en Santa Fe—, no se había sesionado no por la prudencia de la Mesa Directiva para no provocar una confrontación con las personas que se manifestaban ante el recinto oficial, sino porque no había acuerdos al interior de Morena sobre el contenido del presupuesto.

“Esa es la verdadera razón que tuvo atorados los trabajos legislativos, no sólo las manifestaciones afuera de la Cámara”.

Lo que se demostró fue que el coordinador del grupo mayoritario, Mario Delgado, no disciplina a los miembros de su bancada y le cuesta trabajo construir acuerdos.

Incluso dijo que eso ha sido evidente en distintas votaciones pues varios sectores al interior de esa bancada piensan distinto a lo que les plantea su dirigencia, además de que sus diferentes posiciones se empalman en la lucha por la dirigencia nacional de ese partido y en las diputas por el poder al interior de esa fuerza política.

Khemvrig Puente consideró que el hecho de que los diputados ya pueden reelegirse, por supuesto que afectó las negociaciones, por las ambiciones políticas de los legisladores que les genera la necesidad de contar con recursos para hacer política y fortalecer sus relaciones clientelares.

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