Los gobiernos deben insistir en considerar al sector alimentario como uno de los más esenciales ante la pandemia del Covid-19. Tanto las actividades agropecuarias, la producción agroindustrial como la distribución de las mercancías deben priorizarse para garantizar el acceso efectivo de los alimentos a toda la población, enfatizó la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura por sus siglás en inglés). 

En su documento Seguridad alimentaria bajo la pandemia de Covid-19, la FAO insistió en que los efectos de la crisis sanitaria en la alimentación de los habitantes pueden ser negativos, especialmente en los países con altos índices de pobreza y hambre.

El impacto que prevé la FAO en la alimentación de Latinoamérica se explica por una creciente demanda de alimentos y una oferta incierta por las restricciones a la movilidad y el aislamiento. En conjunto con complicaciones para el comercio internacional de alimentos.

En la región latinoamericana cerca de 42 millones de personas se encuentran en situación de inseguridad alimentaria extrema (hambre), con mayor prevalencia en países centroamericanos y caribeños: Haití, Guatemala, Nicaragua, Bolivia y Venezuela.

En México se reportaron 4.7 millones de personas en situación de hambre. Simultáneamente en países como México se enfrenta también un problema grave de subalimentación, que expresa que gran parte de la población no sufre de escasez de alimentos sino que no adquiere los nutrientes necesarios para una vida sana. Estas problemáticas derivan en problemas de salud pública como el sobrepeso, la obesidad, diabetes y otras enfermedades cardiovasculares. 

Estas problemáticas son más profundas en algunas economías importantes de la región; en Argentina, Chile y México las tasas de obesidad alcanzan niveles que duplican la media mundial.

En el documento, la FAO insiste en la coordinación regional de los gobiernos y los entes involucrados en el sector alimentario para asegurar los canales de distribución de los alimentos.

También enfatizó la importancia de fortalecer los programas sociales o la implementación de nuevos proyectos que tengan como objetivo la seguridad alimentaria de todos los habitantes, y especialmente, los más vulnerables.

Factores adicionales

Como parte del monitoreo de la situación alimentaria de los países de la región la FAO considera al indicador de inseguridad alimentaria aguda o transitoria, que identifica los niveles de deficiencias en la alimentación de los habitantes a consecuencia de crisis u otros factores temporales. 

Características climáticas y económicas de los países son de los elementos que impactan con mayor fuerza en la alimentación de sus habitantes.