La incompetencia en el sistema y una ausencia total de voluntad por parte de las autoridades estatales y federales de México para investigar la desaparición de miles de personas alimentan una crisis de derechos humanos de dimensiones epidémicas , denunció Amnistía Internacional (AI).

A través del nuevo informe titulado Un trato de indolencia: la respuesta del Estado frente a la desaparición de personas en México , esta organización, presente en más de 150 lugares del mundo, destacó que según datos oficiales, aún no se conoce el paradero de más de 27,000 personas, de las cuales muchas son víctimas de desaparición forzada.

A través de 50 páginas, la organización de derechos humanos expone cómo se reflejan en el estado septentrional de Chihuahua y el resto del país las graves deficiencias de la investigación sobre la desaparición forzada de 43 estudiantes en el estado meridional de Guerrero, en septiembre del 2014.

La incesante ola de desapariciones que se ha adueñado de Chihuahua y la irresponsabilidad total con que se está manejando la investigación sobre la desaparición forzada de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, ponen de manifiesto el desprecio absoluto de las autoridades mexicanas por la dignidad y los derechos humanos , sentenció Erika Guevara-Rosas, directora del Programa de Amnistía Internacional para América.

Por desgracia, las desapariciones han pasado a ser algo tan habitual en todo México que prácticamente ya forman parte de nuestra vida cotidiana. En las contadas ocasiones en que realmente se llevan a cabo investigaciones, casi no pasan de ser una mera formalidad para aparentar que se está haciendo algo , lamentó.

El reporte destaca que en muchos casos de desapariciones denunciadas, la víctima fue vista por última vez cuando era detenida por la policía o el ejército. Sin embargo, México carece de un registro detallado de detenciones, lo que permite a las autoridades negar toda responsabilidad.

Las deficiencias en investigaciones son causadas por la falta de inversión en las procuradurías que se encargan de hacerlas. Las autoridades están sobrepasadas, con un volumen de casos inmanejable y excesiva rotación del personal. La incapacidad del gobierno mexicano para llevar a cabo investigaciones mínimamente adecuadas sobre las desapariciones, pone en grave peligro a miles de personas , dijo Guevara-Rosas.

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