Desde los años 60 el problema del narcotráfico en Michoacán se ha combatido, afirmó Salvador Maldonado, doctor en Ciencias Antropologicas por la Universidad Autónoma Metropolitana, durante la mesa redonda ¿Abdicación del Estado? ¿Territorios de excepción? ¿Fiebre del hierro? Las Autodefensas armadas de Michoacán en una perspectiva latinoamericana .

Recordó que informes de la Oficina Internacional Antinarcóticos revelaron que en el estado purépecha había grandes sembradíos de mariguana, por lo que pidió la erradicación de los plantíos.

Manifestó que en 1959 se lanzó la primera estrategia nacional contra el narcotráfico, el desarme de grupos y el abigeato y la violencia en general, cuando fueron enviados unos 600 efectivos militares al estado michoacano.

El estudioso, quien ha escrito libros sobre la violencia en Michoacán, dijo que la gente ha tenido íntima relación por años con el fenómeno del narcotráfico, sin embargo, se llegó a un extremo que trastocó esas relaciones estrechas.

Maldonado afirmó que en Michoacán no existe una ausencia de Estado, lo que asevera es que el Estado está realizando una rearticulación de pactos locales o regionales, es decir, actualmente optó por hacer alianzas con los grupos de autodefensa y no con los grupos criminales.

El académico de la UAM expone que este movimiento civil armado puede amortiguar el problema de la violencia e inseguridad, sin embargo, no crea procesos de armonización de paz.

Agregando a ello el problema de la posible filtración de los presuntos criminales a las filas de las autodefensas, lo que está produciendo cierta desconfianza y recelo en la población, quien había manifestado un amplio apoyo en el movimiento.

Mencionó que la estrategia del gobierno federal debe ir más allá que el nombramiento de un comisionado y buscar una política adecuada que logre la pacificación y erradicar las estructuras paralelas de poder.

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