Los familiares de los jóvenes Alfredo González Díaz y Bernardo Benítez Arróniz, cuyos restos óseos fueron identificados en un rancho en Veracruz, dijeron que no aceptarán que se les entreguen sólo pedazos óseos como prueba del asesinato de sus familiares.

De mi hermano no hay ningunos restos; no me entregaron nada. Me dijeron del hallazgo de un pedazo de tela y de una costra de sangre en un árbol y a mí no me los han mostrado para corroborar que sean de mi hermano , dijo Adriana, hermana de Alfredo González Díaz.

La joven pidió a las autoridades federales y estatales que trabajan en la ubicación de los cinco jóvenes secuestrados el 11 de enero en Tierra Blanca, Veracruz, que le entregue vivo o muerto a su hermano, pero que no me vengan con un pedazo de hueso, quiero el cuerpo, no me voy a conformar con un pedazo de hueso con tejido o un pedazo de tela. No voy a estar conforme, me tienen que clarificar lo que pasó; el gobierno quiere dar carpetazo al caso y si quiere que lo diga y asunto terminado .

Por su parte, el señor Bernardo Benítez, padre del joven con el mismo nombre, anunció que realizará por su cuenta pruebas a los restos que les entregue la Policía Federal para corroborar que son de su hijo Bernardo.

El fiscal dijo que los restos que permitieron la identificación de Alfredo González Díaz y Bernardo Benítez Arróniz, serán entregados en breve a sus familiares para que puedan realizar las pruebas genéticas que consideren necesarias. Sin embargo, el funcionario dijo que la dependencia conservará algunas muestras, que nos permita tener ese segundo o ese tercer análisis que, particular u oficial, la familia quiera hacer .

El fiscal confirmó que en el rancho utilizado por una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación se halló evidencia de que las personas secuestradas eran calcinadas para no dejar rastro. La finalidad de los criminales era desaparecer a sus víctimas; de hecho, el trabajo pericial que se hizo es bastante acucioso y bastante detallado , afirmó.

Finalmente, Luis Ángel Bravo refirió que los trabajos de las autoridades, tanto estatales como federales, continúan, tanto para detener a los responsables de este hecho, como para la búsqueda de los otros tres jóvenes que faltan.

CRONOLOGíA

  • 9 de enero del 2016. José Benítez de la O; Mario Arturo Orozco; Alfredo González Díaz; Bernardo Benítez Arróniz y Susana Tapia Garibo salen de Playa Vicente al puerto de Veracruz a festejar el cumpleaños de Mario. Iban en un automóvil Jetta.
  • 11 de enero. Los jóvenes regresaban a Playa Vicente.
  • Cerca de las 11:00 de la mañana, en Tierra Blanca, son detenidos por elementos de la SSP de Veracruz, con el argumento de no respetar las señales de tránsito.
  • Por un video se pudo ver que policías estatales seguían a los jóvenes. En otro video, se vio el paso del mismo vehículo, pero ya manejado por un policía y los jóvenes en las patrullas.
  • Un testigo informó que observó la camioneta de la policía salir de la carretera y luego perderse en una calle de terracería.
  • 19 de enero. La fiscalía de Veracruz detuvo a los policías presuntamente involucrados.
  • 3 de febrero. Alertados por las propias investigaciones de los familiares de los cinco jóvenes, elementos de la Policía Federal resguardaron el rancho El Limón, ubicado en el municipio de Tlalixcoyan, donde versiones de pobladores indican que vieron a los jóvenes.
  • 8 de febrero. La Segob dijo que restos hallados en ese rancho corresponden a dos de ellos: Alfredo González Díaz y Bernardo Benítez Arróniz.

Asegura Campa

Hay certeza en la identidad de los restos

Roberto Campa, subsecretario de Derechos Humanos de la Segob, precisó que el grupo delictivo que desapareció a los cinco jóvenes en Tierra Blanca, Veracruz, actuó con un método similar al que utilizaron los delincuentes que atentaron contra los 43 normalistas de Ayotzinapa.

Destacó que la fiscalía del estado de Veracruz tiene identificado al grupo delictivo que atentó contra los cinco jóvenes.

Reiteró que la División Científica de la Policía Federal está 100% segura de que los restos óseos y las manchas de sangre que se encontraron en el rancho El Limón corresponden a dos de los cinco desaparecidos. (Tania Rosas)

[email protected]