La respuesta a las manifestaciones de inconformidad por la situación de violencia contra las mujeres ha sido ineficiente y simbólicamente deja sin esperanza a quienes padecen esa situación, planteó la académica de la Universidad La Salle Claudia Pedraza.

La experta en temas de comunicación dijo que, en términos simbólicos, las declaraciones de las autoridades federales y de la CDMX muestran un desinterés por la vida de las mujeres, así como por entender y aplicar los mecanismos que están establecidos en la ley para prevenir y erradicar la violencia feminicida. “Esta serie de declaraciones que diferentes funcionarios han emitido nos dejan ver que hay un desprecio y falta de conciencia de lo que significa el problema”.

Para Pedraza, ese desinterés por generar condiciones de seguridad para las mujeres se manifiesta en distintas omisiones y fallas que dificultan el acceso a la justicia.

Puso como ejemplo la serie de hechos que dieron a conocer los familiares por la desaparición de la pequeña Fátima, quien fue encontrada muerta en la Ciudad de México el 15 de febrero pasado, cuando denunciaron su desaparición, muestra que no se pudo iniciar la búsqueda antes e implementar de manera efectiva los protocolos para actuar en situaciones como esa. Además, la Fiscalía de la capital revictimizó a la familia de la niña.

El problema es que esas fallas impiden el acceso a la justicia, ya no digamos la prevención de ese tipo de crímenes, agregó Pedraza.

El gobierno de la Ciudad de México ha mostrado una carencia de sensibilidad. “Si bien se puede ver que ha mostrado un poco más de interés que el gobierno federal y que incluso la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, en otras ocasiones ha manifestado su apoyo a ciertas causas que tienen que ver con la vida de las mujeres, en este caso, la indiferencia con la que han tratado el tema y la acción reactiva para remediar algo que no debió haber pasado confirman que no es un asunto prioritario.

Desde su perspectiva por la forma en cómo las autoridades capitalinas han enfrentado el problema de la violencia de género, esto ha colocado a las mujeres en una situación de mucha vulnerabilidad, porque aumenta la percepción de inseguridad de esta ciudad, la cual se vive como insegura todos los días.

Antes de la violencia feminicida existen otros tipos de violencia

Para Claudia Pedraza la respuesta del gobierno de la Ciudad de México no sólo se trata de una mala comunicación, sino es un error de estrategia y acción política, porque el feminicidio no está colocado como un eje de trabajo de las políticas de este gobierno, lo cual es un error.

“En el caso particular de la menor Fátima se conjuntaron una serie de fallas porque una niña no tendría por qué estar en riesgo en la calle, pues su seguridad es responsabilidad del Estado”, recalcó.

La académica dijo que una segunda falla es que no se cuenta con los sistemas de vigilancia que permitan ubicar rápidamente a los ciudadanos como las cámaras de videovigilancia.

Una tercera tiene que ver con los procesos para hacer justicia en los que con frecuencia se revictimiza a las personas que sufrieron las consecuencias de un crimen.

En su opinión, las autoridades van muy rezagadas en la atención a la inseguridad y violencia que padecen las mujeres en la capital del país y prueba de ello son las dificultades para que se lograra implementar la alerta de género en la capital del país, además de que seguimos sin contar con ministerios públicos especializados y policías capacitados, lo que constituye una deuda histórica del gobierno con las mujeres.

Claudia Pedraza aseguró que antes de la violencia feminicida, existen otros tipos de violencia en donde tampoco actúa el Estado. “Lo que estamos viendo en una emergencia nacional, es una realidad que requiere medidas inmediatas para proteger la vida de las personas”, agregó.

[email protected]