Al señalar la probable partición de militares en la detención arbitraria, desaparición forzada y ejecución arbitraria de una persona, cometidas en marzo de 2017 en Irapuato, Guanajuato, la CNDH la emitió una recomendación por violaciones graves al titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), para que se investigue la identidad de los elementos involucrados, a fin de esclarecer su participación u omisión en los hechos.

En la recomendación por violaciones graves 46VG/2021, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) indicó que los elementos de la Sedena fueron los últimos en tener la custodia de la víctima y omitieron proporcionar información sobre su paradero desde su detención hasta que fue localizado sin vida.

Por lo que el 31 de marzo de 2017, la CNDH recibió el expediente 83/17-B-I emitido por la Procuraduría de los Derechos Humanos del Estado de Guanajuato (PRODHEG), autoridad que inició una investigación de oficio al recibir la ratificación de una queja presentada por el padre de la víctima, quien aseguró que el 17 de marzo de ese año, elementos de la Sedena detuvieron a su hijo mientras se dirigía de la comunidad El Llanito a La Calera, en Irapuato.

Se añadió que al saber sobre la detención de la víctima, sus familiares procedieron a su búsqueda, por lo que acudieron a la Zona Militar, a la barandilla de Seguridad Pública y a hospitales de la ciudad sin que obtuvieran información sobre su paradero hasta que, el 24 de marzo del 2017, alrededor de las 1:52 de la tarde, fue localizado sin vida en la carretera federal No. 45, Salamanca-Irapuato.

“Los elementos de la Sedena omitieron elaborar el parte informativo correspondiente y poner a la víctima a disposición del Ministerio Público de la Procuraduría Estatal, o de la entonces Procuraduría General de la República (...) Esta Comisión Nacional constató que elementos de la Sedena fueron los últimos en tener la custodia de la víctima y omitieron proporcionar información sobre su paradero desde las 7 de la tarde del 17 de marzo hasta que fue localizado sin vida”, señala la recomendación.

maritza.perez@eleconomista.mx