La titular de la Secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, afirmó que los elementos de la Guardia Nacional que se desplegarán en la frontera sur de México tendrán el objetivo de regular la entrada de migrantes provenientes de América Central, más no detendrán el flujo migratorio.

Este martes, en entrevista en la Cámara Baja, la funcionaria mencionó que la Guardia Nacional se creó para atender cuestiones de seguridad nacional y la regulación de la migración es parte de dicha área.

“La entrada de migrantes irregulares es parte de nuestra seguridad nacional. Por eso queremos una migración ordenada y segura. Ya lo he dicho muchas veces, ¿por qué? Porque está irregular ¿Regular por qué? Porque nosotros tenemos también derecho a que nuestras leyes se respeten y a cuidar nuestra frontera, ¡que quede claro!”, sostuvo.

La primera generación de elementos capacitados que formarán parte de la Guardia Nacional se graduará el próximo 30 de junio.

En este contexto, la también ministra en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación puntualizó que la Guardia Nacional no tendrá como función principal el de actuar como patrulla fronteriza.

“La Guardia Nacional va a estar implementada e implantada en todo el territorio nacional, principalmente en los lugares donde hay más violencia (...) Estará trabajando tanto en la frontera norte, como en la frontera sur, como en Tamaulipas, como en Guanajuato, donde sea necesaria su presencia”, expuso.

Sobre el tema de los recursos con los que operará la guardia, la funcionaria federal indicó que para su operación como agentes en la frontera sur del país no será necesaria la aplicación de recursos económicos adicionales a los que ya se le habían dotado.

Despliegue preocupa a Coparmex

Mientras, entrevistado en Palacio Nacional, el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Gustavo de Hoyos, externó su preocupación de que el despliegue de la Guardia Nacional para disminuir la migración descuide la seguridad pública en estados y municipios.

Argumentó que “no alcanzan los militares en el país” para atender la seguridad y la migración, pues ya de por sí “hay una rebatinga en los gobiernos estatales para que reciban 1,000 o 1,500 efectivos (de la Guardia Nacional)”.

Dijo confiar en que el personal del Instituto Nacional de Migración será el que tendrá el primer contacto con los migrantes, y no los militares, debido a que los primeros tienen la preparación para ello.

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